CadaverEl cadáver de un dominicano que usaba una identidad de un boricua y retenido desde hace más de tres semanas en una funeraria de Boston, es del expelotero de la organización (Triple A) de los Cardenales de San Luis (Saint Louis Basseball Team), Héctor Bienvenido Tejeda (Candelo), nativo de Baní y quien estuvo con el equipo entre 1978 y 1979, confirmó la activista Jakeline Peguero, presidenta de “Banilejos Unidos” en comunicación con este reportero y en representación de los familiares de Tejeda, quien era nativo de Baní, admitió que el cuerpo no ha sido entregado, pero aclaró que la policía local ni federal están involucradas en la retención del fiambre.


La activista explicó que los documentos dominicanos de “Candelo”, fueron entregados a la funeraria, pero ahora se espera que se cambie el nombre en el acta de defunción para poder repatriar el cadáver. Aclaró que la policía de Boston ni los federales han intervenido en la situación y que la funeraria Brady & Fallon Funeral Home de Jamaica Plain (Boston), está trabajando junto a la familia para resolver el vaso y entregar el cadáver.


Ella señaló que no tiene información sobre la vida de “Candelo” en Estados Unidos y que lo conoció en campos deportivos cuando ella formaba parte de la selección de baloncesto de Baní.


Explicó que Tejeda, sufría de problemas pulmonares que le causaron un ataque cardíaco masivo.


Ella dijo que el dominicano usaba el nombre del boricua Jaime M. De Hoyos. La señora Peguero aclaró que con ese, hay varios casos similares de dominicanos en poblados de Massachusetts y que ella fue encargada para representar a la familia ante la administración de la funeraria.


Pidió no revelar el nombre de la funeraria, sin explicar la razón, siendo un establecimiento público y comercial.


Peguero indicó que cuando una persona muere con otra identidad, el cadáver es retenido hasta verificar su verdadero nombre en base a documentos oficiales del país de origen.


No dejó en claro si el difunto, usaba también su verdadero nombre.


“Ahí sale el problema y entonces, tenemos que correr junto a esa funeraria, que siempre nos atiende muy amablemente”, sostuvo Peguero.


“No es fácil, ellos piden muchas pruebas y se hacen varias reuniones, ya que en el proceso contactan al verdadero dueño del nombre”, añade la activista.


“Eso ya lo vivimos frecuentemente con varias personas que han fallecido en las mismas condiciones”, expresó Peguero.


Dijo que la información respecto a que los federales son quienes mantienen retenido el cadáver del difunto Tejeda, “es totalmente falsa” y ella forma parte de las diligencias que se vienen realizando ante la funeraria.


“Como líder comunitaria, fui contactada enseguida y los contactos con la funeraria, vienen realizándose desde el primer día”, añade Peguero.


“Cuando una persona muere con documentos de otra, hay que probarle con muchas evidencias al gobierno de Estados Unidos que es dominicano o dominicana”, precisó.


Indicó que esa misma situación se ha producido con más de cinco personas.


“Candelo fue mi gran amigo y estamos luchando hombro con hombro con la funeraria para lograr enviar su cadáver a la República Dominicana”, explicó la activista.


“Cada año, hacemos el mismo procedimiento con personas que mueren en las misma situación”, concluyó diciendo la señora Peguero.


Los restos de “Candelo”, quien murió la segunda semana de febrero, estaba programado a ser velado en su residencia de la urbanización “Claudia” en Baní y luego sepultado en el cementerio municipal de esa ciudad.


“Candelo” viajaba con los documentos del boricua a la República Dominicana, pero nunca confrontó problemas con las autoridades migratorias de Estados Unidos.


Era hijo Aída Onilia Tejeda y son sus hermanos Magalis, Maribel, José Luis, Maria, Yime y Robert.