nashlaAunque el rodaje de películas en suelo dominicano se remonta a mediados del siglo pasado, no fue hasta 1989 cuando el país pudo ver en las pantallas un producto propio: “Pasaje de ida”


Santo Domingo, 1 mar (EFE).- La industria cinematográfica de la República Dominicana marcha a “velocidad de crucero”, con un crecimiento constante empujado, especialmente, por la exuberancia de la isla, una referencia para Hollywood, a lo que se ha sumado una ley de cine creada para atraer mayores inversiones al país caribeño.


Las paradisiacas playas del país y sus históricas e imponentes estructuras, particularmente las de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, han sido elegidas para grabar escenas de afamadas películas como “El Padrino II” y “Apocalypse Now”, de Francis Ford Coppola; “Parque Jurásico” de Steven Spielberg o “El Buen Pastor”, de Robert de Niro.


Aunque el rodaje de películas en suelo dominicano se remonta a mediados del siglo pasado, no fue hasta 1989 cuando el país pudo ver en las pantallas un producto propio: “Pasaje de ida”, del cineasta dominicano Agliberto Meléndez, la historia real del accidente del barco “Regina Express”, donde murieron varios polizones cuando intentaban llegar a Estados Unidos.


Y en 1995 se estrenó, con rotundo éxito, “Nueba Yol, ¡Por fin llegó Balbuena!”, del director Ángel Muñiz, que narra las vicisitudes de los inmigrantes.


Si en los años posteriores a ambos éxitos cinematográficos se filmaba una película por año, en 2014 la lista alcanzó 20, seis más que en 2013.


En el vertiginoso aumento tiene mucho que ver la Ley de Fomento de la Industria Cinematográfica, cuyo principal incentivo es la exoneración de impuestos a las producciones, aseguró a EFE el ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez.


“Ya el productor no tiene que devanarse los sesos a la hora de la realización de la película, pues sabe que, habiendo cumplido con la normativa establecida, la exoneración de impuestos está garantizada”, señaló el ministro, quien agregó que “cada vez más sectores, locales y foráneos, van conociendo las ventajas de la Ley, y están acogiéndose a la misma”.


Entre 2012 y 2014 se calcula que la industria cinematográfica aportó directamente a la economía dominicana unos 233,6 millones de pesos (unos 5,1 millones de dólares), según el funcionario.


En la reciente entrega de los Premios Goya, el pasado 7 de febrero, el expresidente de la Academia de Cine de España Enrique González Macho, reconoció la legislación dominicana donde se ha entendido “que el desarrollo de la cultura de un país pasa por el cine”.


Aunque el crecimiento de este sector es indudable, sobretodo en cantidad, la calidad de los guiones de las películas locales es frecuentemente cuestionadas por los críticos.


El propio ministro de Cultura lo reconoce: “Sin el menor asomo de duda, debe mejorar; debemos mejorar”.


En sus declaraciones a EFE, dijo que mejorar la calidad de los guiones es el principal reto del cine dominicano, pero destacó los progresos experimentados en los demás renglones de la industria como tecnología, capacitación técnica, instalaciones, dirección, dirección fotográfica, edición, entre otros.


En ese sentido, apuntó que varias películas dominicanas, algunas sin estrenarse localmente, aguardan las votaciones en distintos festivales internacionales, y otras, como “Biodegradable” son candidatas.


Precisamente, el director de “Biodegradable”, Juan Basanta, reconoció, en declaraciones a EFE, el dinamismo experimentado en los últimos años por el cine dominicano, pero reconoció que se debe hacer “un trabajo más universal”.


“El cine dominicano está cada vez mejor gracias a la ley de cine, pero es un proyecto de maduración constante. Ya estamos gateando, luego caminaremos”, argumentó.


En iguales términos se pronunció Antonio Gennari, consejero delegado de la compañía productora Lantica Media, antes “Indomina Group”, quien reconoció el repunte del cine local, si bien admitió que los guionistas “deben ir un poco más allá” para garantizar la calidad de sus producciones.


Para este año, Lantica Media, quien opera en la capital dominicana y en Los Ángeles (EE.UU.), tiene en carpeta la producción de siete películas, cuatro de ellas dominicanas, pero, según dijo Gennari, con guiones “más generales”.


Entre ellas está la nueva versión de “Quien manda”, la taquillera comedia romántica dominicana que fue elegida en 2013 para representar al país en la sección de Mejor Película Extranjera en la 86 entrega de los Óscar.


Para el crítico de cine Armando Almánzar, en el país “se necesitan con urgencia guionistas; en la técnica no hay problemas, pero lo que se escribe es pura chatarra”.


En entrevista con EFE, Almánzar -Premio Nacional de Literatura 2012- se refirió al hecho de que en país se hagan cada vez más y más comedidas, cuyos actores principales son comediantes de la televisión local, mucho de ellos con escasa formación.