CubaContinúan las conversaciones entre EE.UU. y Cuba. Ambas delegaciones se mostraron optimistas respecto a la normalización de las relaciones diplomáticas entre los dos países. Las conversaciones comenzaron en La Habana el mes pasado, después de que Barack Obama anunciara un cambio radical en la política hacia Cuba de Estados Unidos.


Sin embargo, ahora comienzan a abordarse algunos de los temas más peliagudos. Cuba ha pedido a EE.UU. que deje de considerarle un estado patrocinador del terrorismo.


La Secretaria de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental Roberta Jacobson, que participó en las conversaciones, dijo a los periodistas después que la última reunión fue “productiva y alentadora”, y calificó el encuentro de “abierto, honesto, y, a veces difícil -pero siempre respetuoso”. Su homóloga cubana, Josefina Vidal Ferreiro subrayó estas afirmaciones por su parte.


Pero a pesar de la retórica, los obstáculos siguen siendo significativas antes de que la normalización se alcance. En particular, la delegación cubana subrayó que uno de los puntos de fricción es la inclusión de Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo elaborada por Estados Unidos .


“Queremos que se elimine a Cuba de la lista de los estados patrocinadores del terrorismo internacional”, dijo Vidal. Señaló que la eliminación de Cuba de la lista “no era una condición previa” para el establecimiento de embajadas “pero es una prioridad para Cuba.”


“Es una cuestión de justicia pura,” Vidal destacó, aunque aclaró: “No hemos establecido vínculos entre la apertura de embajadas y la eliminación del país de la lista de terroristas.”


Jacobson reconoció la preocupación de la delegación cubana, pero señaló que desde su punto de vista “las dos cuestiones están separadas”.


“Estamos trabajando rápidamente para analizar esta cuestión de los estados patrocinadores del terrorismo”, dijo ella -, pero añadió que EE.UU. no ha “valorado el resultado de dicha revisión.”


En conferencia de prensa ese mismo día, al secretario de Estado John Kerry también le preguntaron sobre el tema. Él dijo: “El patrocinio estatal del terrorismo es un proceso independiente. No es una negociación. Es una evaluación que se realiza bajo una serie muy estricta de requisitos, ordenados por el Congreso, y que tiene que ser perseguido por separado” de las negociaciones de normalización.


Ambas partes esperan que se pueda avanzar en estos temas antes de la Cumbre de las Américas, que comienza el 10 de abril. La cumbre podría ser una valiosa oportunidad para que los Estados Unidos y Cuba exhiban los avances logrados hacia unas relaciones diplomáticas normalizadas.


Sin embargo, incluso si evaluación llevara a la eliminación de Cuba de la lista de estados patrocinadores del terrorismo estaría sujeto a un período de espera de 45 días después de la finalización de la revisión para así ampliar más allá de la fecha de inicio de la Cumbre de la América, que podrían poner en peligro cualquier programa potencial de la unidad.


Vidal también expresó su preocupación durante las conversaciones sobre “la prestación de servicios financieros a la Sección de Intereses de Cuba en Washington, que desde hace más de un año ha sido incapaz de encontrar un banco dispuesto a manejar sus transacciones financieras”.


Jacobson, en declaraciones a los periodistas, trató de aliviar esas preocupaciones: “Estamos trabajando para tratar de resolver esta cuestión como lo hemos hecho durante más de un año.”


Ambas delegaciones expresaron su compromiso de seguir negociando. Vidal dijo que “ciertamente hemos acordado mantener una comunicación permanente a través de los próximos días y semanas para continuar el intercambio sobre los temas que se discutieron en la actualidad”.