CodexEl presidente del Comité del Dominicano en el Exterior (Codex), Máximo Padilla, demandó de los actuales funcionarios dominicanos electos en esta ciudad defender la integridad, nacionalidad y de la agresión a que está siendo objeto su país de origen, República Dominicana, por sectores que calificó como malvados, fusionistas y antinacionalistas.


El reconocido líder comunitario expresó que funcionarios como los senadores Adriano Espaillat y José Peralta; el asambleísta Guillermo Linares; y el concejal Ydadis Rodríguez, entre otros, quienes a través de los años se han beneficiado de los quisqueyanos residentes en la urbe, y no le han devuelto a sus congéneres lo que se merecen como comunidad trabajadora, seria y de unidad, por lo menos deben salir en defensa de la nación de Juan Pablo Duarte y dejarse de estar apoyando sectores “cuestionables y oscuros” que vienen atacando al país con el caso haitiano.


El presidente del Codex, en un documento de prensa, basa sus preocupaciones en que en los últimos meses han aumentado las agresiones contra los criollos y el país por parte de los haitianos, irrespetando los símbolos patrios, robando, atracando, asesinando militares y civiles, desafiando las autoridades y ocupando terrenos en Quisqueya.


Recordó que recientemente el concejal Rodríguez se pronunció en varias ocasiones “con insinuaciones cuestionable contra el país” por la muerte violenta del haitiano Claude Jean Harri (Tulile), ocurrida recientemente en Santiago, pero no ha dicho “esta boca es mía” sobre las decenas de muertes violentas contra dominicanos a manos de haitianos ocurridas en los últimos tiempos en Dominicana.


Puso de ejemplo la muerte de la joven estudiante de San Cristóbal (febrero 2015) Nereyra Araujo; la del sargento de la Fuerza Área Dominicana, Rauly Taveras Taveras, en enero 2014, durante un atraco en Dajabón; en abril de 2014 se robaron del muelle de Montecristi una embarcación de la Armada Dominicana, que para recuperarla fue necesario desplegar los servicios de inteligencias militares en coordinación con la Policía de Haití.


Asimismo, en septiembre 2014, una turba atacó a tiros, pedradas y botellazos una patrulla de la Policía Nacional, a médicos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) e hirieron a los periodistas Yaniris Sánchez y José Cruz, de Telenoticias canal 11, en el barrio 27 de febrero en la capital dominicana. Recordó que en octubre 2014, el sargento del EN, Mónico Ogando, de puesto en Guanito-Elías Piña, fue muerto a balazos por un haitiano.


“Los frecuentes ataques violentos contra los consulados dominicanos en territorio haitiano, teniendo la cancillería dominicana que cerrarlos todos hace pocos días, además la quema frecuente de nuestra bandera en nuestra misma patria”, acotó Padilla.


Además remembró la posición del mismo senador Espaillat, quien calificó públicamente de injusticia la decisión del Tribunal Constitucional (TC), afirmando que el blanco principal de esa medida son los inmigrantes haitianos en la RD. “Esa decisión es exclusivamente contra los haitianos, y los dominicanos que residimos en Estados Unidos, tenemos que presionar para un debate nacional sobre esta injusticia”, dijo.


Espaillat asumió una actitud muy diferente a la del congresista norteamericano Charles Rangel, quien a raíz de la sentencia visitó el país y expresó que era injusto que a Dominicana se le criticara internacionalmente por ejercer el derecho de implementar su propia política migratoria, dijo Padilla.


Sostuvo que ese mismo grupo de funcionarios, incluyendo al activista Fernando Mateo, presentaron al concejal haitiano por Brooklyn durante la recepción en Gracie Mansion el año pasado para dar apertura a las actividades previas al Desfile Nacional Dominicano.


En ese escenario el alcalde Bill de Blasio, ignorando al presidente del Desfile, Nelson Peña, proclamó ante más de mil dominicanos presentes, “Y para hacer más completa la isla de La Española, con nosotros está el concejal haitiano en Brooklyn Mathieu Eugene”, lo cual disgustó a todos los criollos, ya que el desfile no es de la isla Hispaniola sino de la comunidad dominicana exclusivamente.


Las acusaciones de racismo y xenofobia que nos vienen haciendo algunos sectores y “malos dominicanos” no son más que una irresponsabilidad imperdonable, y una desconsideración que se convierte en ingratitud, y nuestros funcionarios se hacen de la vista gorda, porque de día son “pro haitianos y de noche dominicanos”, una vulgar hipocresía. Nuestra patria ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera o se hunde la isla, como lo proclamara Duarte, concluyó Padilla.