Policia En medio de una controversia tras una declaración de exjefes militares que atribuían los vínculos de policías con actividades delictivas, que según afirman también permea a los cuerpos castrenses, la institución de orden público puso ayer en circulación su Código de Ética y dejó en funcionamiento la División de Poligrafía, cuyas iniciativas son parte del proceso de reforma que experimenta ese cuerpo.


El jefe de la Policía, mayor general Manuel Castro Castillo, encabezó la actividad, que contó con la participación de oficiales del cuerpo del orden y otras personalidades.


Castro Castillo precisó que ambos instrumentos permitan seguir construyendo el nuevo rostro de la Policía Nacional, “para convertirla en una institución más ágil y eficiente, siempre en beneficio de la sociedad”.


El documento, que contiene 26 artículos, servirá como ruta para orientar la conducta que deberá ser observada por cada policía y ayudará a los agentes a ser mejores profesionales y servidores públicos, “en el elevado empeño de cambiar sospecha por confianza, para que el ciudadano valore su proximidad con nosotros como sus mejores aliados contra el crimen y el delito”.


Castro Castillo enfatizó que el nuevo Código intenta desarticular los factores estructurales que favorecen prácticas corruptas y busca promover una cultura policial ética, con valores fundamentales como la honestidad, la moral, la responsabilidad y la eficiencia.


“Nuestro naciente Código de Ética implica la adopción de todos los procesos morales que contiene para regir la delicada tarea de ser policía en cada lugar donde nos encontremos prestando servicio”, declaró.


También destacó que el nuevo documento previene que se incurra en malos tratos o actitudes degradantes para el uniforme policial, dando continuidad al proceso de profilaxis de la institución, que insiste, tiene el fin de apartar de las filas a quienes se alejan de los reglamentos de la Policía.


Prueba poligráfica para los agentes


Mientras tanto, la División de Poligrafía, con sus alcances tecnológicos, es una herramienta que permite explorar al máximo los conocimientos adquiridos en psicología criminal, fisiología y otras áreas, además de que con ese sistema se logrará una mejor conducción de investigaciones criminales, evaluaciones de personal e investigaciones de inteligencia y otros procedimientos cotidianos de la institución. “Alrededor del mundo, grandes casos policiales son resueltos con la adecuada aplicación de la Poligrafía.


Al poner este recurso en la rutina diaria de la Policía Nacional, es poner la verdad al servicio de la investigación”, manifestó. La moderna División dependerá de la Dirección Central de Asuntos Internos y estará inicialmente conformada por cinco agentes poligrafistas, mientras que serán capacitados otros tres agentes en Poligrafía en Colombia, obteniendo las calificaciones de excelencia que hacen falta para operar el sistema.


Fuente: Listín Diario