alcaldeEn los días transcurridos desde la publicación de un reporte del Departamento de Justicia que identificó la existencia de amplios prejuicios raciales en la Policía de Ferguson, el alcalde de este suburbio de Saint Louis se ha convertido en un servidor público a tiempo parcial sobre quien recae toda la atención.


Y esa atención se ha intensificado ante el despido o renuncia de seis empleados municipales, entre ellos el jefe de policía y el administrador municipal.


Pero el alcalde James Knowles III sigue en su puesto, ganando sólo 4.200 dólares anuales en un empleo que calificó de meramente ceremonial antes que un policía blanco matara a un joven negro desarmado en agosto, lo que provocó semanas de protestas, a veces violentas, y la investigación del Departamento de Justicia. Pero ahora tiene tanto que hacer que tiene una oficina en el Ayuntamiento e insiste en que permanecerá en el cargo para asegurar que la ciudad implemente los cambios necesarios.


El viernes, cinco vecinos presentaron una declaración jurada donde piden la revocación de Knowles. Ahora tienen 60 días para recoger suficientes firmas -15% de los electores inscritos en las últimas elecciones a la alcaldía- para realizar el referendo revocatorio.


Knowles ha dicho que no tienen planes de renunciar.


“Obviamente, en la calle hay personas que piden mi renuncia, pero he recibido mensajes de cientos de personas que quieren que me quede”, dijo Knowles en una entrevista con The Associated Press. “Alguien tiene que mostrar liderazgo y estoy centrado en cómo podemos lograr que la comunidad avance”.


Knowles alega que la forma en que el administrador municipal trabajaba lo hacía más una figura decorativa que un ejecutivo público, lo que llevó al gobierno a no tener la autoridad para hacer mucho. Pero los críticos dicen que Knowles tiene que haber estado al tanto de la poca supervisión policial, los prejuicios raciales y las prácticas judiciales centradas en generar ganancias citadas en el reporte del Departamento de Justicia, publicado el 4 de marzo.


“Quiero que el alcalde se vaya”, dijo Kayla Reed, de 25 años y de la Organization for Black Struggle (Organización para la Lucha Negra). “Una verdadera rendición de cuentas significa limpiar de arriba a abajo”.


Knowles, quien creció en Ferguson, hacía pocos años que se había graduado de la Universidad Estatal Truman cuando derrotó a un titular en las elecciones al concejo en 2005. Fue elegido presidente estatal de la Federación de Republicanos Jóvenes de Missouri en 2009 y estaba en camino de ganar una mención en la lista “30 personas de menos de 30 años” del diario St. Louis Business Journal. Fue elegido a su cargo actual en 2011, convirtiéndose así en uno de los alcaldes más jóvenes de Missouri, y ganó la reelección sin oposición en 2014.