Embajador


El Gobierno dominicano protestó anoche por la agresión de que fue objeto ayer la sede del Consulado dominicano en Haití por parte de manifestantes que realizaron una marcha en protesta contra un presunto racismo dominicano.


En una rueda de prensa convocada con carácter de urgencia, el canciller dominicano, Andrés Navarro dijo que el país no puede aceptar bajo ninguna circunstancia las agresiones de que fue objeto la sede consular.


“Un grupo de personas no solamente lanzó piedras contra las instalaciones de nuestros consulado, sino que también irrumpió en el interior de la propiedad, y osó tomar del asta la bandera dominicana y pretender mutilarla y quemarla”, añadió.


Aclaró que la agresión no fue un acto dirigido por el gobierno haitiano, al que le reclamó que dé una muestra clara responsable para detener los hechos violentos contra los intereses dominicanos en Haití.


Explicó que el gobierno dominicano ha sido prudente y paciente ante esa violencia.


Empero, advirtió a las autoridades haitianas que la paciencia tiene un límite, “y nosotros hemos dado muestra ante el mundo de que hemos hecho el más grande de los esfuerzos para mantener una relación productiva, sana, de respeto con el gobierno haitiano.


El canciller informó que el Gobierno dominicano llamó a consulta al embajador dominicano en Puerto Príncipe, y envió una nota diplomática de protesta por los hechos violentos de ayer.


Explicó que la República Dominicana ha estado sometida a una campaña internacional, acusándola de racismo, contrario a la solidaridad que ha mostrado el gobierno y el pueblo dominicano hacia Haití.