Libia


A las puertas de Europa, Libia se ha convertido en un nuevo foco yihadista que preocupa tanto a los europeos como a los países norteafricanos, temerosos de su influencia en los grupos radicales de sus territorios, explican los expertos.


“Libia es hoy en día el mayor foco terrorista del mundo”, afirma Mazen Sherif, experto tunecino en temas militares y estratégicos.


Al contrario de Irak y de Siria, donde una coalición internacional bombardea al grupo Estado Islámico (EI), su brazo libio tiene vía libre debido al caos en el que está sumido el país, añade.


Años después del comienzo de la revuelta contra el régimen del coronel Muamar Gadafi, que dirigió el país con mano de hierro hasta su derrocamiento y muerte en 2011, el rico país petrolero ha quedado a merced de milicias rivales.


La filial libia del grupo EI está asentada en varias ciudades, desde Derna (este) a Sabrata (oeste), pasando por Sirte (centro).


Otro grupo yihadista, Ansar al Sharia, está implantado en Bengasi, segunda ciudad del país.


El EI dispone también en Libia de un acceso al mar, en un país que constituye la principal fuente de inmigración irregular hacia las costas europeas, y sobre todo hacia Italia.


“Libia constituye el punto geográfico más cercano a Europa con movimientos yihadistas y el principal lugar de paso para la inmigración clandestina”, explica un diplomático libio en Europa.


“Basta con imaginarse qué pasaría si en cada barco de inmigrantes se colaran uno o dos yihadistas…”, añade.