Iglesia


El seminario Camino es de opinión que la justicia y la paz no se encuentran donde prevalecen la carencia de institucionalidad y la transparencia.


El concepto del vocero escrito del Arzobispado de Santiago está contenido en su editorial titulado “La voz de los obispos”, en su edición que circulará este domingo en los templos católicos nacionales, en el que analiza el mensaje de la Conferencia del Episcopado Dominicano, con motivo de celebrarse el 27 de este mes el aniversario 171 de la Independencia Nacional.


El periódico religioso agrega que la justicia y la paz no se encuentran con “la ausencia de un sistema eléctrico eficiente y justo, caracterizado por un mal estado de las redes que generan grandes pérdidas, cortes frecuentes de energía, incapacidad de las empresas distribuidoras para cobrar la energía, hurto y fraude generalizado”.


Como punto negativo también resalta “los contratos leoninos con los productores de energía que son lesivos al Estado, el servicio calamitoso para las zonas más pobres y el subsidio excesivo a la energía, el cual acaba beneficiando a las empresas generadoras y distribuidoras que no cumplen cabalmente con su labor”.


Estima Camino que no hay encuentro de justicia y paz cuando se observa la acumulación de riquezas a través de la corrupción, pues “la mayoría de nuestros políticos invierten sumas millonarias en las campañas electorales con el fin de alcanzar puestos públicos donde se manejen fondos del Estado para luego multiplicar su inversión económica”.


“De no castigarse ejemplarmente los casos de corrupción en el Estado, no se podrá esperar de la mayoría de la población un uso honesto de los bienes públicos ni una actitud de colaboración en beneficio de la convivencia ciudadana”, agrega.


Considera que tampoco se encuentran “en la deficiencia de nuestro sistema de salud, que no puede seguir secuestrada por intereses económicos privados que basan su actividad empresarial en el lucro desmedido”.


Tampoco en el irrespeto a la independencia de los poderes del Estado y que la población percibe que estos están sujetos “a unos cuantos líderes y a un solo partido”.


Camino dice esperar que en este mes de febrero, donde florecen los sentimientos patrios “hagamos nuestro este mensaje de la Iglesia y que la celebración de la Independencia Nacional, obra de gigantes y héroes, nos lleve a perfeccionarla con nuestras acciones cotidianas”, en el entendido de que es la mejor manera de aprobar la profunda reflexión de los obispos dominicanos.