Cadaveres


Al menos 61 cadáveres fueron hallados en un crematorio abandonado en el balneario mexicano de Acapulco, ubicado en el estado Guerrero, donde en septiembre pasado desaparecieron 43 estudiantes, informaron hoy fuentes de la fiscalía estatal.


El hallazgo de los cuerpos fue posible por una llamada de los vecinos a las autoridades, que acudieron al crematorio, situado en la ruta Cayacao-Puerto Marqués, y retiraron los restos humanos en vehículos del Servicio Médico Forense.


Según las fuentes, el olor fétido llamó la atención de los vecinos de esa zona, que anoche llamaron por teléfono a las autoridades para alertarlas del caso. El recinto, llamado Cremaciones El Pacífico, estaba abandonado desde hacía un año.


Hasta el lugar se acercaron integrantes de las policías federal, estatal y ministerial, así como de la gendarmería, que acordonaron el área. A media mañana terminaron de sacar los cadáveres en camilla y de llevárselos tapados con sábanas blancas al instituto forense local.


Las autoridades tienen previsto emitir un comunicado oficial en las próximas horas, pero las fuentes anticiparon que al parecer uno de los cuerpos -que no estaban mutilados- corresponde al de un menor de edad.


Además, los cadáveres tenían cal encima y ninguno había sido quemado. Guerrero es uno de los estados más pobres, con mayor presencia del crimen organizado y mayor conflictividad social de México.


A unos 200 kilómetros de Acapulco se encuentra Iguala, el municipio en el que el pasado 26 de septiembre desaparecieron 43 estudiantes de la Escuela Normal de magisterio de Ayotzinapa tras ser atacados por policías locales corruptos que los entregaron al cártel de Guerreros Unidos, en un episodio que todavía sacude a todo México, generó repercusión internacional y puso contra las cuerdas al presidente Enrique Peña Nieto.


Según el testimonio de algunos de los criminales detenidos desde entonces por este caso, los jóvenes fueron asesinados y sus cuerpos quemados en un vertedero de la población vecina de Cocula.