Juzga


Dominique Strauss-Kahn será juzgado desde el lunes por cargos de abuso sexual en Francia, el país que una vez lo consideró un candidato presidencial con posibilidades.


El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional, cuya carrera cayó en desgracia en medio de acusaciones de abuso sexual a una mucama de un hotel de Nueva York, se enfrenta a cargos igual de impactantes en Francia: proxenetismo agravado e implicación en una trama de prostitución que operaba en hoteles de lujo.


El economista francés, conocido por su acrónimo DSK, podría enfrentarse a una condena de hasta 10 años de cárcel y una multas de 1,5 millones de euro (1,7 millones de dólares). Más de una docena de empresarios galos y belgas y agentes de policía le acompañarán en el banquillo de acusados del tribunal de Lille, una ciudad al norte de Francia.


Está previsto que el juicio dure tres semanas, y la declaración de Strauss-Kahn no se espera hasta el 10 de febrero.


Investigadores han recopilado cientos de páginas de testimonios de prostitutas describiendo las orgías supuestamente organizadas por Strauss-Kahn, de 65 años, y los otros acusados, centradas en el lujoso hotel Carlton de Lille, cerca de la frontera con Bélgica. DSK reconoció haber participado en actividades “libertinas” pero insiste en que nunca supo que las mujeres involucradas eran prostitutas.


En Francia no es ilegal pagar por sexo, aunque sí va contra la ley solicitarlo o gestionar un negocio de prostitución.


Se espera que cientos de periodistas cubran el juicio, que llega casi cuatro años después de que las acusaciones de agresión sexual a la mucama guineana Nafissatou Diallo terminasen con la importante carrera financiera de Strauss-Kahn.


Como director gerente del Fondo Monetario Internacional, con sede en Washington, entre 2007 y 2011, DSK se convirtió en un gurú financiero en todo el mundo y era también el favorito para convertirse en el candidato del Partido Socialista francés a las elecciones presidenciales de 2012.


Eso fue antes de ser arrestado, esposado ante cámaras de televisión de todo el mundo y encarcelado en la cárcel neoyorquina de Rikers Island durante cuatro días. Diallo dijo a la policía que le obligó a practicar sexo oral, intentó violarla y le provocó el desgarro de un ligamento en el hombro cuando fue a limpiar su lujosa habitación en el hotel Sofitel de Nueva York en mayo de 2011.


Strauss-Kahn se vio obligado a dimitir de su cargo en el FMI, aunque la fiscalía de Nueva York cerró el caso tres meses después porque dijeron que Diallo tenía poca credibilidad. DSK dijo que el encuentro sexual fue consentido pero lo calificó de “fallo moral”. Los dos alcanzaron un acuerdo de confidencialidad en una demanda civil separada.


En cuanto terminaron sus problemas en Estados Unidos, el nombre de Strauss-Kahn salió a relucir en el caso Carlton así como en la trama de prostitución. La policía le detuvo e interrogó durante 30 horas en 2012 como parte de su investigación sobre la red.


Las prostitutas interrogadas dijeron que habían mantenido relaciones sexuales con DSK entre 2009 y 2011 en un hotel de lujo en París, en un restaurante de la capital francesa y en Washington.


En marzo de 2012 la fiscalía presentó contra él cargos preliminares por proxenetismo agravado. Meses más tarde terminaba su matrimonio de más de 20 años con la destacada periodista de la televisión francesa y acaudalada heredera Anne Sinclair. Jueces de instrucción le ordenaron ir a juicio en 2013, ignorando la recomendación de la fiscalía para retirar los cargos en su contra.


En los últimos años, Strauss-Kahn ha realizado varios intentos para volver a la vida pública francesa, apareciendo en el Festival de Cine de Cannes y concediendo una larga entrevista sobre la crisis del euro a un programa de noticias galo.