Captacion


Bélgica ha asestado hoy un golpe judicial a un fenómeno que inquieta a las autoridades europeas, el yihadismo autóctono.


La justicia belga ha confirmado este miércoles el carácter terrorista de la formación Sharia4Belgium, de corte salafista, y ha condenado a 12 años de prisión a su jefe, Fouad Belkacem, por ser el “indiscutible líder” del mayor foco de yihadismo del país.


El tribunal correccional de Amberes, en la región de Flandes, considera probado que Sharia4Belgium organizó el reclutamiento y el envío de jóvenes a Siria.


La esperada sentencia, que condena a ocho personas de las 46 que había procesadas —la mayoría se encuentra en paradero desconocido, aunque se teme que algunos están en Siria o han podido fallecer—, se ha conocido entre fuertes medidas de seguridad en Amberes.


Los atentados de París el mes pasado y el desmantelamiento de una célula terrorista poco después en Bélgica, con intenciones de atentar de inmediato contra las fuerzas de seguridad han elevado el temor a un atentado en el país.


Sólo nueve de los acusados han comparecido ante la justicia. Los 12 años de prisión que tendrá que afrontar el líder de Sharia4Belgium se acercan a la petición de la acusación, que reclamaba 15.  El resto de los presentes en el juicio han recibido penas de entre tres y cinco años, algunos con posibilidad de indulto si no delinquen más.


Ése ha sido el caso de Jejoen Bontinck, condenado a 40 meses de cárcel, un reclutado de 20 años, convertido al islam, símbolo del choque que supone para familias asentadas en Bélgica descubrir que sus hijos se unen a la yihad. El padre de Jejoen viajó varias veces a Siria hasta rescatar a su hijo y posteriormente se convirtió en acusador del caso.


El Tribunal ha ordenado también la detención de las 37 personas que no han asistido al juicio, sospechosas de seguir en Siria en los frentes yihadistas.


El juez ha dictaminado que Sharia4Belgium adoctrinaba a jóvenes belgas para prepararlos para la yihad armada y les incitaba con vídeos de unos de los supuestos inspiradores del atentado del 11 de setiembre de 2001 en Nueva York. Las autoridades judiciales han insistido en que no dejarán de investigar sobre aquellos sospechosos supuestamente fallecidos.


El Tribunal ha querido recordar que “a veces” los combatientes yihadistas simulan su muerte para poder escapar de la justicia. El caso contra Sharia4Belgium, organización hoy disuelta, se abrió en febrero de 2012.


Poco más de un año después, en abril de 2013, se realizaron 48 registros para recabar pruebas contra sus integrantes. En septiembre de 2014 se celebró el primer juicio y desde entonces estaba pendiente la sentencia, que permite a Bélgica mandar un mensaje de contundencia contra el yihadismo en un país con la mayor incidencia de combatientes extranjeros en Siria en relación con su población (más de 300 casos para un país de 11 millones de habitantes).