Explosion2La alerta por una fuga de gas fue el dramático despertar de muchas madres convalecientes que trataron de huir desesperadas con sus bebés antes de que se derrumbara el techo de su maternidad en Ciudad de México por una potente explosión.


Eran apenas las 07H00 de la mañana cuando un fuerte olor a gas empezó a invadir el pequeño Hospital materno infantil de Cuajimalpa (público), en el suroeste capitalino, donde había una veintena de madres internadas, trabajadores y visitas.


La manguera de un camión cisterna que estaba surtiendo de gas al centro médico sufrió una fuga y ni la llegada de los bomberos pudo controlar el escape.


La fuerte explosión dejó el centro prácticamente destruido y al menos dos muertos -un bebé y una mujer- y 66 heridos, 22 de ellos de gravedad.


“Fue muy rápido. Estaba en el área de neonatos y nos avisaron que había una fuga, que desalojáramos, pero no quisimos hasta asegurar a los bebés”, narra a la AFP Ivonne Lugo, enfermera desde hace 21 años del hospital de Cuajimalpa, que atiende sobre todo a madres de bajos recursos.


“Estábamos pensando cómo sacarlos y, en seguida, fue todo: la explosión, el ruido, la oscuridad”, relata Ivonne, antes de confesar con la voz quebrada: “No pudimos sacar a los bebés, no nos dio tiempo”.


De repente, ella y dos compañeras quedaron atrapadas entre los escombros que dejó la explosión. Ivonne estuvo ahí más de diez minutos.


“Me acuerdo de los llantos de los bebés, de los gritos de mis compañeras”, explica entre lágrimas esta trabajadora de unos 50 años al salir del sureño hospital general Enrique Cabrera, donde fue atendida por hematomas y contusiones leves.


Todavía en ‘shock’ por esa “pesadilla”, esta enfermera da las gracias por “volver a nacer”, pero no logra sacarse de la cabeza a una de sus compañeras que seguía bajo los escombros cuando los bomberos lograron llevársela a ella en camilla.