Los combatientes kurdos expulsaron a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) de la ciudad siria de Kobane, fronteriza con Turquía, después de más de cuatro meses de combates, indicó el lunes una ONG.


“Las Unidades (kurdas) de Protección del Pueblo tienen casi todo el control de Kobane tras expulsar a los combatientes del EI”, dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que precisó que los yihadistas se replegaron en las afueras de la ciudad.


“Algunos yihadistas aún combaten en el extremo este de Kobane, especialmente, en la periferia del barrio de Maqtala”, apuntó.


Según los analistas, se trata de la derrota más importante del EI en Siria tras su irrupción en el conflicto en 2013. Este fracaso supone un frenazo a su expansión territorial.


Desde el inicio de su ofensiva contra Kobane el 16 de septiembre, más de 1.000 yihadistas perdieron la vida.


Los combates, que dejaron en total más de 1.600 muertos, y la determinación del EI de hacerse con esta ciudad estratégica transformaron Kobane en un símbolo de la lucha contra este grupo extremista, que controla amplios territorios en Siria y en Irak.


Las fuerzas kurdas, en un primer momento poco equipadas, se han beneficiado del apoyo crucial de los bombardeos que una coalición internacional encabezada por Washington lanza contra posiciones de los yihadistas desde el 23 de septiembre.