JaponJapón calificó el miércoles de “viles” las amenazas del EI, a pocas horas de que expire el ultimátum del grupo yihadista, que exige la liberación de una kamikaze iraquí a cambio de la vida de dos rehenes, un periodista nipón y un piloto jordano.


“Son amenazas completamente viles y siento una profunda indignación”, dijo el primer ministro japonés, Shinzo Abe, al término de una breve reunión del gobierno.


“Estamos ante una situación extremadamente difícil y pedí a los ministros actuar de manera unida para hacer liberar lo más pronto posible a (Kenji) Goto”, agregó Abe.


En un vídeo difundido el martes, el EI exigió la liberación en un plazo de 24 horas, que vence a las 14H00 GMT del miércoles, de la yihadista iraquí Sajida al Rishawi, condenada a muerte y encarcelada en Jordania, a falta de lo cual ejecutará al piloto Maaz al Kasasbeh y a Goto.


El miércoles, los padres de ambos rehenes se dirigieron a las autoridades niponas y jordanas pidiéndoles que hagan todo lo posible para salvar la vida de sus hijos.


“Señor Primer Ministro, se lo ruego, salve la vida de Kenji, continúe negociando con el gobierno de Jordania”, suplicó el miércoles en Tokio la madre de Goto, Junko Ishido.


“Reclamamos el regreso de Maaz. Tenemos una única demanda, la vuelta de Maaz a cualquier precio”, dijo su padre, Safi el Kasasbeh, en una manifestación de decenas de miembros de tribus de Karak (sur), de donde es oriundo el piloto.


“Todos somos Maaz”, se leía en fotografías del rehén que agitaban los manifestantes, entre los que se encontraba la madre del piloto.


“Ante esta extremadamente grave situación, el gobierno ha solicitado su cooperación al de Jordania para la pronta liberación de Goto“, dijo Abe.


En las primeras horas de este miércoles Tokio volvió a pedir a Amán que actúe para liberar al periodista.


Al supeditar la vida del segundo rehén japonés a la liberación de la iraquí condenada por terrorismo en Jordania, el EI ha desplazado a Amán el centro de la negociación, poniendo a la diplomacia japonesa en una situación delicada.


La capital jordana se encuentra ante un difícil dilema: liberar o no a la kamikaze Sajida al Rishawi para salvar a los rehenes.


El tema es complejo puesto que una eventual liberación de la prisionera iraquí suscitaría una gran indignación entre la población jordana, según un especialista.