Boko HaramUn avión de combate chadiano y tropas de tierra expulsaron a combatientes de Boko Haram de una localidad fronteriza nigeriana, dejándola sembrada con los cuerpos de extremistas islámicos, según dijeron el viernes testigos. La Unión Africana, por su parte, tomó medidas para enviar tropas a Nigeria y Estados Unidos dijo que prestaría asistencia.


Los combates del jueves son la primera intervención de un ejército extranjero en terreno nigeriano para combatir a los extremistas islámicos.


La presidenta de la Unión Africana pidió durante una cumbre en Etiopía el despliegue de 7.500 soldados africanos para combatir a la creciente insurgencia islamista del grupo, originado en Nigeria. Una alto cargo estadounidense dijo a la prensa que el gobierno de Washington asumiría un papel en la lucha contra Boko Haram.


“Estamos preparados para proporcionar apoyo técnico, formación y equipamiento para combatir al grupo Boko Haram. La actividad del grupo en la región claramente ha desviado nuestra atención en África lejos del desarrollo”, indicó Linda Thomas-Greenfield, asistente para África del Secretario de Estado estadounidense.


Abari Modu dijo haber visto la ofensiva chadiana en la localidad de Malumfatori, en el estadio nigeriano de Borno.


“Vimos el avión de combate cuando empezó a atacar y bombardear a los insurgentes, que estaban instalados sobre todo dentro del secretariado del gobierno local y el palacio del líder del distrito”, dijo a The Associated Press.


El viernes por la mañana, los cuerpos de muchos combatientes de Boko Haram seguían en la localidad. Modu habló por teléfono tras cruzar la frontera desde una localidad chadiana donde se refugió después de que Malumfatori cayera en manos de Boko Haram a finales de octubre.


Modu señaló que el avión chadiano había perseguido a los combatientes hasta la frontera, y que el bombardeo estuvo coordinado con las tropas de tierra de Chad, impidiendo escapar a los insurgentes.


Una fuente militar nigeriana confirmó esta versión de los hechos, hablando bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar con la prensa. No había noticias inmediatas de las autoridades de Nigeria sobre la ofensiva de Chad.


Unas 10.000 personas murieron y un millón se vieron desplazadas el año pasado por la insurgencia islamista, iniciada hace cinco años.


La presidente de la Unión Africana, Dlamini Zuma, pidió el despliegue de 7.500 soldados para combatir a Bojo Haram. Zuma presentó su recomendación ante el Consejo de Paz y Seguridad de la UA, en la reunión de líderes africanos del miércoles por la noche en Adis Abeba, Etiopía. Las tropas se desplegarían dentro de la Misión Conjunta Multinacional durante un periodo inicial de 12 meses. El contingente tendrá la tarea de buscar y liberar a todos los secuestrados por el grupo, incluyendo las jóvenes capturadas en Chibok en abril de 2014.


“Los países de la región han prometido cada uno un batallón para participar en la fuerza”, indicó en un comunicado el Consejo.


Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, invitado en la cumbre, dijo que “La insurgencia de Boko Haram supone un claro peligro para la seguridad nacional, regional e internacional. Este grupo sigue asesinando cristianos y musulmanes, secuestrando mujeres y niños y destruyendo iglesias y mezquitas”.


“Nunca olvidaremos a las niñas secuestradas en Chibok el pasado abril, y yo nunca dejaré de pedir su liberación inmediata y sin condiciones”, afirmó.


El presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, dijo el jueves que el ejército nigeriano había recuperado otra ciudad norteña y varios pueblos de manos de la milicia Boko Haram. No fue posible confirmar de inmediato la noticia de lo que sería una poco frecuente victoria para los desmoralizados y mal equipados soldados nigerianos.


Jonathan, que se presenta a la reelección en los comicios del 14 de febrero, dijo el jueves en un mitin electoral que “el gobierno local de Michika fue recapturado por nuestras valientes fuerzas hoy”. El presidente prometió liberar otras zonas de Adamawa controladas por Boko Haram.


El legislador del estado de Adamawa Adamu Kamale denunció el miércoles haber pedido en vano que se enviaran tropas para combatir con los extremistas islámicos que avanzaban por la región desde el 23 de enero, asolando siete poblados y la ciudad de Michika. Kamale dijo que los milicianos habían degollado gente, secuestrado a docenas de personas y quemado y saqueado mezquitas, viviendas y negocios. Afirmó que no habían encontrado oposición del ejército nigeriano.