NUEVA YORK.- José Guadalupe, un ex recluso dominicano brutalmente golpeado por guardias de corrección en la cárcel de Rikers Island, quedando en silla de ruedas en consecuencia, demandará por millones de dólares a la ciudad, al Departamento de Corrección y al comisionado de esa agencia, en reclamo de compensación por un monto no especificado.


Guadalupe, quien sufre de discapacidad mental, alega que fue golpeado hasta quedar inconsciente por los guardias de la prisión, que luego lo introdujeron en una celda calurosa y aislada, negándole tratamiento médico.


El denunciante, de 23 años de edad, dijo que fue esposado durante la golpiza, ocurrida el 2 de septiembre de 2014, que lo dejó en una silla de ruedas durante semanas.


Relató que el incidente comenzó cuando un oficial del Departamento de Corrección llegó a su celda de aislamiento en el pabellón psiquiátrico de la cárcel.


Los oficiales arrancaron su colección de fotos de la familia y recortes de revistas que él había pegado en las paredes de su celda.


“Comenzaron a destruir mis imágenes. Eso es lo que me hizo decir algo”, manifestó Guadalupe, quien cumple una condena en la prisión de Fishkill, en Beacon, (Nueva York), después de declararse culpable de robo.


Expresó que se opuso a que le quitaran las imágenes, pero aclaró que no era una amenaza contra los guardias.


Fue estrellado contra la pared, le dieron un puñetazo en la cabeza y patadas en repetidas ocasiones, estando esposado, narra Guadalupe.


Le dejaron el labio reventado y abierto y tuvieron que darle numerosos puntos de sutura en la ceja derecha.


Tenía una conmoción cerebral, contusiones en las costillas, hinchazón en la cara, dolor en la espalda baja y mareos.


Pero en lugar de recibir atención médica, fue puesto en el suelo en una celda que sobrecalienta. Se deshidrató y se “dobló” del dolor, hasta que un oficial del próximo turno se acercó y dijo que el recluso podría morir si no lo ayudaban.


Seis horas después del ataque permaneció en el George R. Vierno Center (GRVC), una clínica de la cárcel donde lo trataron y llamaron de inmediato una ambulancia al Hospital Elmhurst de Queens.


Meses después, Guadalupe dijo que todavía siente mareos y dolores de cabeza frecuentes.


“Eso es lo que hacen en Rikers Island, maltratan a los presos, les hacen todo tipo de cosas. Ellos hacen lo que quieren”, añadió.


“Es triste decirlo, pero es un ejemplo típico de la violencia sin sentido y flagrante que impregna la cultura de los guardias en Rikers”, dijo la abogada Zoe Slazman, que representa a Guadalupe.


La jurista dijo que “realmente es un ejemplo de la magnitud del problema y lo mucho que va a tomar para implementar el cambio real”.


El incidente se produjo menos de un mes después de que un informe del Departamento de Justicia encontró que la conducta atroz contra los reclusos adolescentes en Rikers es la norma.


La abogada señaló que están de los federales, forzar cambios en la cárcel de la isla situada en Queens. El reclamo de Guadalupe implicará a la ciudad, el Departamento de Corrección, y a su comisionado José Ponte.


Un portavoz del Departamento de Legal de la ciudad dijo que revisarán la demanda, una vez que sea sometida.


Fuente: Diariolibre.com