¿El calor sube por tu cuerpo, te empiezas a sonrojar, sudar y sientes que en cualquier momento explotarás? Seguramente perdiste la paciencia y las emociones de enojo, ira y desesperación dañan tu cerebro y corazón sin que te des cuenta.


Diversos estudios publicados en el Journal of Consumer Psychology y The Journal of the American Medical Association detallan que cuando no tienes autocontrol se eleva el riesgo de que desarrolles enfermedades cardiovasculares y disparan el estrés, pero, ¿qué otras cosas pasan en tu cuerpo cuando pierdes la paciencia?


1. Deja de funcionar una zona de tu cerebro


Científicos de la Universidad de Iowa explican que cuando una persona rebasa los límites de su paciencia, deja de funcionar la corteza dorsolateral prefrontal (DLPFC).


Esta zona cerebral es la encargada de elegir las decisiones que se generan y la responsable de mantener el control en una situación crítica.


“El autocontrol es un recurso finito que se agota al usarse de más”, señalan los especialistas.


2. Hace que tu corazón trabaje de más


Al perder la paciencia surgen las emociones de ira y hostilidad, que son factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiacas.


El corazón bombea sangre de forma más rápida, para que tus músculos estén preparados ante cualquier eventualidad.


3. Altera tus arterias y eres propenso a un infarto


La pérdida de control aumenta la producción de catecolamina una sustancia que se encuentra en la sangre.


La catecolamina se adhiere a las arterias y obstruye el paso de sangre, por lo que corres más riesgos de padecer un infarto.


4. Subes de peso


Redford Williams, doctor del Centro Médico de la Universidad Duke de Carolina del Norte, explica que la pérdida de paciencia genera estrés y se liberan la adrenalina y cortisol, hormonas que favorecen el sobrepeso.


Los altos niveles de estas hormonas elevan el azúcar y la grasa en la sangre. Además, hacen que experimentes más antojos de comida chatarra.


5. Aumenta tu presión arterial


Un estudio publicado en The Journal of the American Medical Association explica que los altos niveles de estrés que se generan con la pérdida de paciencia elevan la presión arterial.


Las enfermedades cardiacas son la primera causa de muerte a nivel mundial. Una forma de prevenirlas es al controlar y expresar tus emociones como la ira, el enojo, el estrés y la impaciencia. Tú decides si quieres unirte a las estadísticas o mejorar tu calidad de vida.