Sobre los gatos se dicen muchas cosas, como que tienen siete vidas, que son animales por naturaleza poco cariñosos, que cuando se enfadan sacan lo peor de sí mismos… Pero con esta lista queremos mostrar algunos datos que seguro que no habías pensado jamás…


Dedos de las patas


Quizás si tienes un gato sí que te has fijado, pero si eres de los que no lo tienes como mascota, seguro que no sabes que tienen cinco dedos en cada una de las patas delanteras y sólo cuatro en las traseras.


Como la mayoría de los felinos, los gatos tienen las patas adaptadas para caminar, subir, trepar y defenderse. Por esta razón se les denominan digitrígrados, lo que significa que se paran y caminan sobre sus dedos, algo que les permite moverse más rápido y silenciosamente que otros animales.


Aparición del gato en la Tierra


Aunque mucha gente crea lo contrario, el gato apareció antes que el perro y que la mayoría de animales que actualmente conocemos como domésticos. Sin embargo, ha sido de los últimos en formar parte de este grupo.


Sin embargo, la visión que ha tenido el hombre sobre el gato a lo largo de la historia ha sido muy diferente, ya que, mientras en el Antiguo Egipto era un animal venerado, en la Edad Media lo quemaban en las hogueras.


La aspirina les es tóxica


Aunque la aspirina nos cure de muchos males, para los gatos no es una solución, más bien lo contrario. Una dosis alta de este compuesto puede provocarles una intoxicación que se hace efectiva unas horas después de la ingesta o incluso puede tardar algún día.


La aspirina se descompone principalmente en el hígado, y los gatos carecen de algunas proteínas que son necesarias para este proceso, lo que hace que los efectos les duren más que en otros animales como los perros.


Por eso, nunca le des a tu mascota un medicamento destinado a los seres humanos, a menos que te lo indique el veterinario.


Músculos en la oreja


Seguro que este dato sí que os sorprenderá. Un gato tiene 34 músculos en cada oreja, y además funcionan como antenas parabólicas, ya que se dirigen hacia la fuente del sonido.


Para que os hagáis una idea, los humanos tan solo disponemos de 6 músculos en cada una de nuestras orejas, y encima, en la mayoría de los casos somos incapaces de moverlas.


Pero esta capacidad de los gatos no les sirve únicamente para escuchar mejor, ya que además es un medio para comunicarse, pudiendo conocer cuál es su estado gracias a las distintas posiciones.


Sus ojos cambian de color después de un tiempo


Los gatos recién nacidos tardan unos días en abrir los ojos, generalmente entre 7 y 10 días. Pero no será hasta la segunda semana de edad cuando los párpados se abran completamente. En ese momento, los gatos tienen los ojos azules, pero no será permanente, ya que al cabo de 3 semanas y hasta un plazo máximo de 3 meses, el tono azul cambiará a su color natural de adulto.


Como recomendación, los cambios en los ojos son graduales, por lo que un cambio brusco podría ser causa de alguna enfermedad seria.


Los bigotes no son permanentes


Los bigotes de los gatos se caen periódicamente y vuelven a crecer. Sin embargo es importante recordar que no se deben cortar, ya que les afecta al movimiento y al sentido de la orientación animal.


Entre otras de sus funciones, el movimiento de los bigotes puede determinar el estado de ánimo del animal. De este modo, cuando están estirados hacia atrás, el gato está enfadado y con ganas de atacar; si están hacia abajo y adelante no hay problema, está relajado y feliz; por último, cuando están tensos y hacia adelante, está preparado para cazar.


La “menta de los gatos”


Hay una planta que fascina especialmente a estos animales, que les hace disfrutar durante unos minutos. Se trata de la Nepeta Cataria, también conocida como la menta de los gatos, de la familia del tomillo y la lavanda. Su perfume provoca un comportamiento que se puede comparar con el de una hembra en celo.


Sin embargo, no todos los gatos se estimulan del mismo modo, y un tercio es posible que no sufra ningún efecto. Esta diferencia de respuesta entre unos gatos y otros podrían ser factores medioambientales, genéticos o incluso del sexo (atrae sobre todo a las hembras pero también a machos y machos castrados).


Sí distinguen los colores


La visión de los gatos es muy buena, de hecho, es una de las más agudas del reino animal, y pese a todos los mitos de que son incapaces de distinguir los colores, estudios recientes han demostrado que pueden ver el azul, el verde y el rojo.


Lo que influye en la visión de los gatos es precisamente la luz, por lo que de noche sólo ven en blanco y negro. Aun así, distinguen los contornos mejor que los humanos y a mayor distancia.


El ronroneo


Hay muchos motivos para que un gato ronronee. En el caso de los machos, suelen hacerlo cuando se sienten relajados al ser acariciados o cuando comen, mientras que las hembras pueden hacerlo también al parir. Sin embargo también se han conocido casos de gatos domésticos que lo han hecho cuando estaban enfermos, doloridos o muriendo.


El ronroneo puede ser un sistema de señales entre la madre y los cachorros enfermos, y no es un signo de amor, sino de amistad. Por lo general, se considera como un modo de comunicarse, pese a las opiniones de algunos acerca de una posible amenaza.


Es el animal que más duerme


Los gatos duermen de 16 a 19 horas al día. Pero mientras están dormidos, siguen en alerta ante cualquier estímulo. La razón por la que pasan tanto tiempo durmiendo es por temas de supervivencia, de clima, edad, actividad e incluso sexualidad.


Cuando los cachorros son muy pequeños, hasta las 5 semanas, es normal que duerman cerca de 20 horas al día. Después reducen esa cantidad y conforme van envejeciendo, aumentan de nuevo.