Hong KongRepetidos choques la noche del domingo entre las fuerzas policiales y los manifestantes prodemocracia alrededor de la sede del Gobierno local en Hong Kong dieron como saldo 40 manifestantes hospitalizados y al menos otros tantos arrestados.


Miles de personas con cascos, mascarillas, gafas protectoras y paraguas se habían hecho eco del llamamiento de la Federación de Estudiantes Universitarios de Hong Kong y el movimiento de estudiantes de secundaria Scholarism para cercar el complejo gubernamental y en particular el edificio de la oficina del jefe del Gobierno autónomo, Leung Chun-ying.


En el día 64 de la sentada en pro de mayores libertades políticas en la antigua colonia británica y tras el desalojo del área de protesta en el barrio comercial de Mongkok, las asociaciones estudiantiles, herederos del movimiento Occupy Central después de que este grupo se retirase de la manifestación, habían convocado a sus simpatizantes en un intento por salir del estancamiento y con la esperanza de presionar al Gobierno para iniciar una segunda ronda de diálogo.


“Desde el inicio de la ocupación callejera el Gobierno nos ha dado largas y nunca ha respondido a nuestras demandas sobre el nombramiento libre de candidatos a la jefatura del Gobierno y abolición de escaños de grupos de interés en el Consejo Legislativo”, dijo Alex Chow, secretario general de la Federación.


Cerca de las diez de la noche cientos de manifestantes rompieron el cerco policial frente a la oficina del jefe del ejecutivo. En pocos minutos, tanto manifestantes como policías recibieron refuerzos: miles de personas empezaron a construir barricadas con cualquier material a mano, incluyendo barreras policiales y materiales de construcción de una obra cercana. Cientos de agentes policiales, incluidas unidades antiterrorismo y de seguridad aeroportuaria, formaron un cerco humano para evitar con porrazos, gas pimienta y líquido lacrimógeno el intento de los manifestantes de cercar el complejo.


Tras un desalojo relámpago por parte de más de 500 agentes policiales en el que los paraguas, símbolo de este movimiento prodemocracia, ya no servían realmente para bloquear el gas pimienta y el líquido lacrimógeno de alta presión; los manifestantes requirieron hasta las tres y media de la madrugada para reagruparse y ocupar nuevamente la avenida frente a la oficina de Leung.


El inevitable desalojo para permitir que los vehículos pudieran circular este lunes se produjo al amanecer. Esta vez la policía persiguió a los manifestantes hasta la estación de metro más cercana, oficinistas, manifestantes, policías en ropa de paisano y uniformados se enredaron en confusos choques en los que por lo menos una persona requirió una ambulancia.


Leung dijo este lunes que la policía ha actuado con la mayor mesura y moderación posible ante la acción ilegal de los estudiantes. “Insto a los jóvenes a que no se crean que la tolerancia de la policía en el pasado quiere decir que no cuentan con fuerza para desalojarlos”, afirmó tras semanas de ausencia ante las cámaras.


Las sentadas prodemocracia se iniciaron en respuesta a una decisión del Congreso Nacional Popular chino del 31 de agosto en el que se cerraron las puertas al libre nombramiento de candidatos para la jefatura del Gobierno. El Consejo Legislativo puede vetar aún esta propuesta de reforma electoral para 2017, pero la oposición apenas tiene los escaños suficientes para ello. La soberanía de Hong Kong retornó a manos chinas en 1997 según la fórmula de ‘Un País Dos Sistemas’.