MuertosEl domingo, mientras se jugaba la final de un torneo de voley entre distritos en el área de Yaya Khel, en la provincia de Paktika (sureste de Afganistán), un individuo ingresó en moto al predio donde se disputaba el partido e hizo estallar bombas que llevaba consigo.


Según se informó oficialmente, en el momento del estallido fallecieron 42 personas, incluyendo varios chicos, y otras 15 murieron durante la madrugada por las heridas recibidas. Además, 66 personas continúan hospitalizadas. El atentado suicida se produjo luego de que la cámara baja del Parlamento afgano aprobara por mayoría el acuerdo con Estados Unidos y la ONU, que prolonga la presencia de tropas de ese país en Afganistán hasta 2024.


El presidente afgano, Ashraf Gani, calificó el hecho como “acto inhumano” y afirmó que es “injustificable en cualquier religión o cultura”, obra de quienes “no quieren un desarrollo en paz en un país desbastado” por décadas de guerra.