FilipinasUna persona murió y otras 16 resultaron heridas al explotar un artefacto cerca de un centro de educación primaria en la ciudad de Kabacan, en Mindanao, en el sur de Filipinas, informan hoy los medios locales.


El artefacto fue detonado a distancia mediante un teléfono móvil ayer por la tarde, según fuentes policiales citadas por el diario The Star. La Policía aseguró que otros dos artefactos explosivos fueron localizados en la misma zona que fueron desactivados por los expertos.


Las autoridades sospechan que los autores del ataque son los Combatientes Islámicos del Bangsamoro, con quien los militares del país se enfrentan desde el pasado miércoles. Kabacan se encuentra a menos de 20 kilómetros de la localidad de Pikit, en la provincia de Cotabato del Norte, donde se han producido combates entre los rebeldes y el Ejército los pasados días.


La gobernadora de Cotabato del Norte, Emmylou Talino-Mendoza, ha ofrecido públicamente 100.000 pesos (unos 2.200 dólares) a cambio de información que pueda llevar al arresto de los autores. “Vamos a mirar debajo de cada piedra para que se haga justicia. Los policías y los militares van a investigar intensamente para identificar a los culpables y que sean procesados”, aseguró Talino-Mendoza.


A pesar del histórico acuerdo de paz firmado entre el Gobierno filipino y el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI) en marzo, varios grupos rebeldes permanecen activos en el sur musulmán de Filipinas. Entre 100.000 y 150.000 personas, al menos un 20 por ciento de ellas civiles, han muerto en cuatro décadas de conflicto separatista islámico en Filipinas, que además ha paralizado el desarrollo de una región rica en recursos naturales y ha empobrecido a la población.