InocenteRicky Jackson ha dejado este viernes su vida como preso, después de permanecer encarcelado durante 39 años por un crimen que no había cometido. Jackson, que ahora tiene 59 años, ha estado en prisión desde los 18. Ha estado recluido más tiempo que cualquiera que haya sido finalmente liberado por una condena equivocada, según un informe del Registro Nacional de Liberaciones.


Su puesta en libertad sucedió después de que el testigo, Eddie Vernon (la razón por la que estuvo encarcelado y que tenía solo 12 años cuando lo acusó), confesara que había mentido ante el juez sobre el papel de Jackson en el asesinato de la víctima, Harold Franks, como recoje el diario de Ohio Cleveland.com.


No había ninguna prueba concreta que fuera suficiente para condenar a Jackson. Por lo tanto, después de que el testigo revelara la verdad, el descubrimiento de su inocencia no fue difícil. Vernon ha explicado que contó a la policía a la hora del incidente que había visto al asesino y, a partir de este punto, los agentes comenzar a proporcionarle información sobre lo ocurrido.


También ha confesado que ha sido consciente de su mentira durante muchos años, pero los detectives le amenazaron y le dijeron que si les delataba, encarelarían a sus padres. Ahora, Vernon admite que no vió nada y dice que finalmente se siente aliviado.


El ministro de Justicia no condenará a Vernon por sus mentiras, y Jackson tampoco siente deseo de venganza: “No lo odio”, ha expresado. “Ahora es un hombre; era solo un niño cuando todo esto sucedió”. El ex presidiario desea lo mejor para Vernon y enfatiza que “es muy valiente lo que ha hecho”.


Jackson ha agradecido repetidamente al Proyecto de Inocencia de Ohio y a su abogado lo que han hecho por él: “Estoy muy feliz de estar libre… ha sido una montaña rusa emocional. No encuentro palabras para expresar lo que siento ahora”.