PresidenteEl presidente iraní, Hasán Rohaní, tiene prevista hoy una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para tratar sobre el pacto nuclear entre Irán y el G5+1, cuyo plazo límite finaliza hoy.


El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, anunció ayer la conversación telefónica tras un encuentro en Viena con su homólogo iraní, Mohamad Yavad Zarif, con quien tiene previsto reunirse de nuevo hoy, informó la agencia de noticias estatal iraní IRNA.


Tras la llegada hoy del jefe de la diplomacia china, los ministros de Asuntos Exteriores de las seis potencias negociadoras (China, Rusia, EEUU, Alemania, Francia y Reino Unido) están ya en Viena, donde deberán anunciar hoy si han logrado cerrar un pacto o si, por el contrario, se paran las negociaciones o se ha acordado una extensión de las mismas.


En Irán se vive la jornada con expectación ante la primera posibilidad en años de que se logre un acuerdo que pueda poner fin a doce años de crisis nuclear y de sanciones que asfixian la economía del país. Un grupo del sector más radical salió ayer a manifestarse ante el reactor nuclear de Teherán para exigir al Gobierno que no haga concesiones que dañen el programa atómico iraní.


El periódico conservador Khorasan advertía hoy que “si las conversaciones fracasan” se puede regresar al régimen de sanciones de hace un año, pero aseguraba que Irán “es capaz de adaptarse a las nuevas condiciones” y resaltaba que “la necesidad rusa del mercado iraní” tras la imposición de sanciones a Moscú, “es una gran oportunidad para que Irán pueda saltarse las sanciones”. El también conservador Resalat advertía que “cualquier resultado del pacto serán más gritos de ‘Muerte a EEUU’ y ‘Muerte a Israel’, que serán cantados por los iraníes más alto que nunca”.


El diario centrista Jomhuri-ye Eslami aseguraba hoy que un pacto será beneficioso para la economía no solo de Irán, sino del planeta, puesto que devolverá a los mercados internacionales a un país “con ochenta millones de habitantes, un potencial de producción e inversión inexplorados que han hecho del país un socio de cooperación económica deseable para todos los países y empresas del mundo”.


Mientras, el reformista Etemad asegura que si las negociaciones fracasan “la opinión pública culpará al lado occidental, porque Irán ha tratado de alcanzar un acuerdo”. Si la otra parte hace “demandas excesivas”, Irán no podrá ser culpada por los observadores, afirma el rotativo.