infLa Audiencia de Palma, de forma unánime, ha decidido mantener la imputación de la infanta Cristina por cooperación en dos delitos fiscales en los ejercicios de 2007 y 2008 pero no por blanqueo de capitales. Doña Cristina de Borbón será juzgada junto a su marido Iñaki Urdangarin por el caso Nóos si no se le aplica la doctrina Botín, que le libraría de sentarse en el banquillo.


Esta jurisprudencia, elaborada por el Tribunal Supremo, dicta que un imputado no se sentará en el banquillo si sobre éste sólo recae una acusación popular, es decir, si no acusa la Fiscalía o los afectados directamente por el proceso (que se personan como acusación particular).


Dado que, en este caso, ni el fiscal, ni la Abogacía del Estado han considerado que exista ese delito fiscal, la imputación podría ser archivada. En el auto, los magistrados aseguran que la Infanta conocía que “su marido estaba actuando de modo irregular con el fisco”. Además, sostiene que es “innegable e inobjetable” que contribuyó “a defraudar al fisco” y además se benefició de ello, “ya que el dinero que recibía Aizoon no se quedaba en su cuenta, sino que se disponía del mismo por sus socios sin que tampoco estos declarasen esos dividendos en su impuesto sobre la renta, de manera que también colaboraron en la ocultación de esos beneficios”.


Entre los argumentos,. los magistrados señalan que: “fácilmente se adivina que si la Infanta sabía y así lo declaró, que Aizoon la constituyó con su marido para canalizar su actividad profesional y si esta sociedad no tenía estructura ni personal suficiente para desarrollar su actividad y, sobre todo, la Infanta manejaba las cuentas de la entidad al cargar en ellas los gastos de sus tarjetas bancarias, cuyos comprobantes debía de guardar por pura lógica para justificar los gastos a deducir, debería representársele como posible o probable que desde el momento en que Aizoon era una sociedad pantalla o ficticia, carente de vida y estructura propia, su marido estaba actuando demodo irregular con el fisco, ya que estaba tributando impuestos por una sociedad que no existía y sí en cambio un matrimonio y beneficiándose ambos ya que el marido tributaría menos por sociedades que por renta, aplicaba deducción de gastos indebidos (entre otros por personal ficticio), además de que se gastaban los fondos de la sociedad, en lugar de permanecer en sus cuentas y distribuyendo ordenadamente los dividendos y sin tampoco siquiera tributar por aquellos al efectuar su propia declaración del IRPF”.


El juicio se celebrará probablemente a lo largo de 2016


Al conocer la resolución de la Audiencia, el abogado de la Infanta, Miquel Roca, ha calificado de “sorprendente” el mantenimiento de la acusación por delito fiscal pese a que se ha mostrado parcialmente satisfecho porque se haya archivado la imputaciónpor el que considera el “delito más grave”, el de blanqueo.


Roca ha hecho referencia a la doctrina Botín. Aún así, el abogado ha sido prudente al indicar que “ahora se abre una fase en la que hemos de ver cuál es el sentido de las acusaciones que se van a formular y si se limitasen a la acusación popular, existen precedentes doctrinales y suficientes sobre que esta acusación no estaría legitimada para seguir adelante”.


“A la Infanta no le debe hacer ninguna ilusión que sus tesis hayan sido solo estimadas en parte”, ha añadido Roca. “Puede ser que por la mañana estuviera tranquila y ahora no tanto”, ha señalado. “A partir de aquí vamos a seguir en la defensa”, ha concluido.


En su auto, de 160 páginas, los magistrados sí consideran que debe mantenerse la acusación de blanqueo acontra Iñaki Udangarin, su socio Diego Torres y la esposa de este último, Ana María Tejeiro.