PLANTA DE TRATAMIENTO DE RESIDUOS SANITARIOSEn mal manejo que algunas clínicas dan a los desechos biométricos pone en peligro la salud de las personas que hacen contacto con ese tipo de desperdicios, los cuales deben ser debidamente clasificados y separados de la basura común, para colocarlos en fundas rojas para su incineración.


Algunos centros médicos están mezclando desechos clínicos con la basura normal, y pagan a los recolectores del Ayuntamiento para que la retiren en los camiones junto con la basura común, lo que pone en peligro la salud tanto de los recolectores como de los “buzos” que escarban los desechos en el vertedero.


Esta mañana reporteros de El Nacional observaron un compactador del cabildo retirando las fundas rojas que contienen desechos médicos de una clínica, cuando hay una empresa privada que se ocupa de manejar e incinerar ese tipo de desperdicios. Buzos del vertedero de Duquesa también manifestaron que se han tropezado con desechos clínicos en el botadero.


El artículo 47 de la Ley General de Salud 42-01 establece que las instituciones del sistema de salud que utilicen materiales o sustancias tóxicas, radiactivas, contaminantes y otras que puedan propagar elementos patógenos o nocivos, deberán disponer de sistemas de eliminación, en función de la reglamentación de los ministerios de Salud y Medio Ambiente.


“Los residuos médicos serán almacenados y de manera diferenciada deben ser tratada técnicamente en el establecimiento de origen y/o entregado al municipio o institución que se encargará de darle disposición final adecuadamente”, establece dicha normativa.


En tanto que el artículo 48 de la citada ley señala que “las autoridades sanitarias deberán informar a Medio Ambiente sobre los establecimientos que utilizan materiales que constituyen peligro para la salud de la población, por la acumulación indebida y antihigiénica de desechos sólidos, afín de que esta ordene su limpieza y tome las medidas correspondientes.


“Los residuos biométricos deben ser entregados a un servidor especializado que le dé un destino final de forma correcta”, consideró José Miguel Martínez, encargado de medio ambiente del Ayuntamiento del Distrito Nacional. Martínez señala que no es competencia del Ayuntamiento recoger los residuos biométricos de clínicas, laboratorios y hospitales, sino los que se producen en la cafetería y las oficinas de esos centros.


Esos desechos son manejados por la Alianza Incineradora Dominicana que se encarga de recolectarlos y darle disposición final. “Esos materiales infecciosos suelen ser jeringas utilizadas en toma de nuestra de sangre y hasta fetos.


La Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales 6400 estable en su artículo 106 que los ayuntamientos municipales operarán sistemas de recolección, tratamiento, transporte y disposición final de desechos sólidos no peligrosos dentro del municipio. Esa normativa también prohíbe la colocación, lanzamiento y disposición final de desechos sólidos tóxicos en lugares no establecidos para ello por la autoridad competente.


Producción


Los establecimientos médicos generan 20 toneladas de desechos diarios y en el Distrito Nacional se producen cinco toneladas diarias, según el experto medioambiental del Ayuntamiento. Se calcula un promedio de dos libras diarias, por cada cama.


Medidas


Luis Emilio Féliz Roa, ejecutivo del departamento de salud ambiental, señaló que los centros de salud deben implementar un sistema de clasificación interna de sus desechos.


Cree que lo que puede estar ocurriendo es que en determinados momentos, la empresa dedicada a estas labores se retrase y se incurra en la señalada práctica de no clasificar la basura. “Si no hay un buen manejo interno dentro del hospital o la clínica, es un peligro, pero por eso se ha incrementado un sistema de manejo y eliminación de los desechos y a partir de ahí se está trabajando”, indicó Féliz Roa.


El administrador del vertedero de Duquesa, Max Dasilva, dijo que esa es difícil de detectar en la balanza del vertedero cuando la basura común llega mezclada con los desechos médicos, mucho más si está en el medio del compactador.


Esa situación expone a contaminación a los colectores o buzos que escarban la basura para sacar objetos reciclables. “Si ese desecho viene mezclado con la basura nosotros no podemos darnos cuenta, siempre y cuando no la coloquen al principio o al final. Si es al principio o al final yo sí la puedo detectar, pero de lo contrario no”, consideró Da Silva.


Señaló que se mantendrá en alerta y que va a revisar bien los camiones cuando lleguen, por el peligro que eso cierne para los trabajadores del botadero y para los buzos, que son los que más contactos tienen con los desechos.