martelli Casi cinco años después del terremoto que devastó Puerto Príncipe, Haití solo ha recibido 4.000 de los 12.000 millones de dólares que la comunidad internacional se comprometió a entregar, dijo hoy en Quito el presidente de esa nación, Michel Martelly.


“Tras el terremoto se hizo una promesa a Haití”, pero esa promesa “solo se ha cumplido en un tercio”, declaró el gobernante en una comparecencia ante la prensa junto a su colega ecuatoriano, Rafael Correa, con quien se reunió para tratar sobre asuntos bilaterales y proyectos de cooperación en favor del país caribeño, el más pobre de América.


Los fondos que los países donantes han entregado se han invertido en medio de muchas dificultades, porque “no teníamos un plan para la reconstrucción, no teníamos una cultura de combatir terremotos”, agregó el mandatario. Haití sufrió el 12 de enero de 2010 un devastador terremoto que asoló la capital y varias zonas aledañas y causó entre 220.000 y 300.000 muertos.


Hoy, el pequeño país caribeño sigue esforzándose por recuperarse de aquella catástrofe y, según su presidente, se está “restableciendo una confianza en la gestión del Estado”. “Lo que esperamos de nuestros socios es, sobre todo, que usen los canales del Estado y que dejen a un lado la lógica de las ONG (organizaciones no gubernamentales)”, apostilló.


Según Martelly, el Haití de hoy “no quiere donaciones ni ayuda”, sino inversiones. El gobernante mencionó la inauguración reciente de un aeropuerto en el norte del país, región que cuenta con varios proyectos de inversión orientados a la creación de empleo y a la dinamización económica, así como planes para poner en marcha otros tres aeródromos.


“Pero para mi eso es una fachada de la reconstrucción”, indicó al destacar la importancia de reforzar el sistema educativo y mencionó un programa puesto en marcha por su Gobierno que, según dijo, ha conseguido que “la mayoría de los niños que estaban en la calle” antes de su llegada al poder, estén ahora escolarizados.


En su opinión, la verdadera reconstrucción “tiene que ver también con la reconstrucción del hombre haitiano, del alma haitiana”. “Hablamos de carreteras, de aeropuertos”, pero se debe hablar también “de esa reforma profunda, cuyos resultados solo serán visibles dentro de 25 ó 30 años”.