Estado IslamicoEl líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI), Abubaker al Bagdadi, resultó herido en un ataque aéreo en Irak, según informaron este domingo las autoridades de Bagdad. Sin embargo, los datos sobre la autoría del ataque y el suceso son confusos.


La aviación estadounidense bombardeó el viernes el norte de Irak, donde “destrozaron” un convoy de diez vehículos armados en los alrededores de la ciudad de Mosul en lo que EE UU considera un “encuentro” de líderes de la milicia yihadista suní, según un comunicado del Comando Central del Ejército. También alcanzaron la ciudad de Al Qaim, 290 kilómetros al oeste, junto a la frontera con Siria.


El Gobierno iraquí asegura, por su parte, que su aviación bombardeó el sábado esta región y que fue ese ataque el que alcanzó a Al Bagdadi, según varios oficiales citados por la agencia Associated Press. Sin embargo, no pudieron ofrecer información precisa sobre el grado de las lesiones del yihadista.


El Comando Central del Ejército de EE UU, encargado de gestionar la lucha contra las posiciones del EI en Irak y Siria, declinó este domingo corroborar si el califa del Estado Islámico había sido alcanzado por uno de sus ataques. “No podemos confirmar si Al Bagdadi estaba entre los presentes [del convoy de Mosul]”, apuntó. Un portavoz del Comando Central explicó que no tienen constancia de que en Al Qaim se estuviera desarrollando otro encuentro de líderes del grupo extremista.


Al Bagdadi es una pieza cotizada. Su muerte supondría el mayor éxito de la ofensiva aérea contra el EI en Irak, que EE UU inició a principios de agosto y a la que se han unido otros países occidentales. El ataque a los líderes del grupo extremista —que aspira a crear un califato en la región— llega tras semanas de dudas sobre la eficacia de la ofensiva. Los bombardeos han logrado frenar el avance del EI en el norte de Irak y han mermado sus capacidades, pero no han evitado que consolide los territorios bajo su control, como los alrededores de Bagdad —la capital iraquí— o Mosul, la segunda ciudad del país y que conquistó a principios de junio tras la retirada del Ejército iraquí.


EE UU ofrece una recompensa de 10 millones de dólares (ocho millones de euros) por la captura de Al Bagdadi, que algunos analistas consideran más poderoso que el líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri. El Estado Islámico era la filial de Al Qaeda en Irak hasta febrero cuando se escindió. Al Bagdadi integró la insurgencia contra EE UU tras la invasión de Irak en 2003, luego se pasó cuatro años preso y en 2010 se erigió en líder del EI. Ese año, las autoridades iraquíes anunciaron que lo habían matado, lo que resultó erróneo.


La última vez que el líder del EI habría aparecido en público fue en julio en la mezquita de Mosul, según un supuesto vídeo. Desde el inicio en agosto de los bombardeos, los milicianos del EI han cambiado sus movimientos para evitar ser identificados, según testigos citados por Reuters. El ataque del viernes demuestra, según el Pentágono, “la creciente libertad limitada de maniobrar, comunicar y mandar” del grupo.


El ataque estadounidense a la cúpula del EI tuvo lugar el mismo día que el presidente Barack Obama, autorizaba el envío en los próximos meses de hasta 1.500 militares a Irak, lo que duplica el despliegue actual iniciado en junio. Como ahora, los militares no tendrán función de combate sino de entrenar y asesorar a las fuerzas iraquíes y kurdas que luchan contra el EI. Obama —que se opuso a la guerra de Irak y en 2011 sacó a todas las tropas estadounidenses del país— afirmó en una entrevista emitida este domingo por la cadena CBS que la ampliación del contingente representa una “nueva fase” en la lucha contra el EI para preparar a las fuerzas locales a iniciar la ofensiva. Y subrayó que los bombardeos han sido “muy efectivos en degradar” a los yihadistas.