Selfie CaraIndy Clinton, una estudiante australiana de 17 años, consiguió algo que muchos desean: que le paguen por hacerse un “selfie”. Según lo publicado en Abc.es, por cada foto donde ella promociona sus productos, las empresas le dan hasta 750 dólares.


Aunque todavía va al colegio, y hasta hace poco era una completa desconocida, la chica ya lleva una vida de celebrity: hace producciones de fotos y participa en eventos solidarios. ¿Qué hizo para ganar popularidad? No actúa, no canta, no modela. Su mayor cualidad (además de su belleza indiscutible) es tener en Instagram unos 58.000 seguidores, cantidad suficiente como para atraer a las compañías.


La historia comenzó cuando Indy tenía 15 años. En ese momento empezó a subir a la red social fotos de ella surfeando, disfrutando de momentos con amigas o paseando a su perro. Poco a poco fue ganando seguidores y las empresas empezaron a contactarla para ofrecerle dinero.


Estrella de los tiempos que corren, Indy conoce a la perfección el mundo de las redes sociales. “En Instagram trato de recrear la vida que todas las personas quieren tener. Ellos quieren seguirme e inspirarse con mi actitud positiva hacia la vida”, le contó, orgullosa, a Daily Telegraph. Sus seguidores tienen entre 16 y 25 años, están interesados en las actividades al aire libre (sobre todo las relaciones con la playa y el mar), la moda y la diversión. Los mismos intereses de las marcas que le pagan por una simple foto.