argentinaBUENOS AIRES, 12 Nov 2014 (AFP) – Una huelga de maestros en la provincia de Buenos Aires, la más poblada de Argentina, dejó a casi 3,5 millones de niños sin clases este miércoles para pedir mejoras salariales como otros gremios, que también están convocando a paros y marchas.


Los cinco principales sindicatos docentes piden con la huelga de 48 horas una recomposición salarial que mitigue los efectos de una inflación que a septiembre acumula 19,8%, según cifras oficiales, y supera el 35%, de acuerdo a consultoras privadas.


El gremio bancario cumple un paro de dos días con pedidos similares.


A este ambiente de reclamos se suman el jueves opositores al gobierno de la presidenta peronista de centroizquierda Cristina Kirchner, que convocaron a una marcha contra la inseguridad, la corrupción y la inflación.


“El salario fue pulverizado por la inflación”, remarcó Roberto Baradel, de Suteba, uno de los gremios que impulsa la protesta de maestros en la provincia de Buenos Aires, un territorio más grande que Italia y donde viven 15 millones de habitantes -40% de la población argentina-.


Los docentes reclaman un bono de fin de año y adelantar a diciembre la apertura de negociaciones colectivas de 2015, en un distrito que gobierna el oficialista Daniel Scioli, uno de los aspirantes a la presidencia para las elecciones generales del año que viene.


El gobierno de Kirchner anunció que no otorgará un bono especial de fin de año a ningún sector, como reclamaban los empleados de la administración pública.


El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo que “el gobierno no convalida la reapertura de paritarias”, como definen las negociaciones colectivas en Argentina.


Capitanich también descartó modificar el impuesto a las ganancias, que grava los salarios medios y altos a partir de los 15.000 pesos, unos 1.760 dólares.


– Mayor conflictividad social –


El sector bancario pugna por una recomposición a través de un bono especial y la modificación del impuesto a las ganancias, y bajo ese argumento cumplen este miércoles la primera de dos jornadas de huelga que prometen paralizar la actividad bancaria en todo el país.


A ellos se sumaron los funcionarios y profesionales del estatal Senasa, el organismo que controla la sanidad de los alimentos, incluso los que se exportan e importan, también en un paro de dos días.


En este contexto una convocatoria lanzada a través de las redes sociales llama a marchar el jueves a las 23H00 GMT en distintos puntos del país bajo el lema “Todos decimos basta”, en un extenso petitorio contra “la corrupción, la inseguridad y la inflación”, entre otros reclamos.


Esta modalidad de protesta se ha repetido en los últimos años en el país, en algunas ocasiones con masiva convocatoria, como la de abril del año pasado que movilizó a miles de personas en las principales ciudades argentinas, y otras con escaso eco, como la última, lanzada en septiembre pasado.