bbAsí como las clases de química se complementan en un laboratorio para llevar la teoría a la práctica, un adolescente puede convertirse en padre por dos noches y descubrir sus implicaciones. El programa Bebé Piénsalo Bien (BPB), que desde el 2006 arrancó en el país de la mano de Margarita Cedeño de Fernández, ahora lo asume el Ministerio de Educación (Minerd) para llevarlo inicialmente a 30 escuelas con mayor índice de embarazos en adolescentes.


BPB es un programa educativo de prevención: al estudiante lo convierten en padre al entregarle un muñeco que debe cuidar durante una o dos noches. La característica más notable de este proyecto y por el que se le puede atribuir su éxito es que permite al adolescente retener a largo plazo el recuerdo de una experiencia que vivió en ese momento. “Está comprobadísimo que la mayoría de los chicos que pasaron hace años por el programa, ahora están terminando su carrera, casados o comprometidos”, cuenta Angie Méndez, coordinadora regional de BPB en América del Sur y República Dominicana.


El proyecto nació en Costa Rica y se ha expandido en otros países de Latinoamérica. Su creadora, Yolanda Meléndez, ha llegado a la conclusión de que los contenidos en las aulas sobre prevención no son tan memorables años después, solo recuerdan un 5% y con suerte un 10%, como entregarles un simulador de bebé. “Ellos salen con esta tarea que les reta, les motiva porque les gusta la tecnología y se convierte para ellos en algo que recordarán para siempre”.


“El problema es que muchas estrategias, si bien es cierto abordan las consecuencias de un embarazo a temprana edad, tratan de decirles ´no hagas esto´, ´no hagas lo otro´ y punto. BPB genera en ellos capacidad de reflexión, de información y luego toma de decisión… No pretendemos asustarlos en cuanto a la paternidad, sino que reflexionen si realmente están preparados a sus 13 o 14 años para dar este paso”, agrega Méndez.


Estos muñecos de alta tecnología fueron diseñados por un ingeniero de la NASA. La idea surgió después de que su creador Rick Jurmain y su esposa Mary vieran un programa de televisión sobre embarazos en adolescentes, donde se mostraba a los jóvenes llevando huevos y bolsas de harina para simular el cuidado del bebé. Una estrategia que provocó una crítica en el ingeniero y el desafío de su esposa: ¿entonces por qué no se te ocurre algo mejor? “Rick trabajó en su garaje durante varias semanas. A fines de 1993 había creado un prototipo básico que se fue perfeccionando y refinando con el tiempo”, señala el portal bpbeducativos.com.


El resultado final es el simulador de bebé RealCare que ha sido mejorado hasta el punto de que los aparatos registran el cuidado del alumno. “Si el muchachito lo sacudió, sabremos que hay que trabajar el tema de prevención de abuso. Si lo dejó llorar, si lo dejó morir, todo sale registrado en el equipo”, explica Minerva Pérez, quien es directora del Orientación y Psicología del Minerd.


“También usamos bebés recién nacidos afectados por el alcohol y las drogas y los vinculamos con otros factores de riesgo que queremos prevenir en esta población… este proyecto distancia mucho de cómo inició”, agrega su creadora.  El BPB llegó al país como una iniciativa de Cedeño de Fernández, quien para ese entonces era primera dama de la República. Siendo ahora vicepresidenta lo presentó como propuesta al Minerd.


La entidad estatal adquirió 162 bebés sanos y otros más con condiciones especiales para liceos de Barahona, Azua, Pedernales y San Cristóbal ya entrenó a su personal y espera iniciar en el mes de enero. “Estamos priorizando sobre todo los niveles de octavo de básica, primero y segundo de bachillerato, que albergan las edades de mayor riesgo de embarazos”, explica Pérez.