TutankamonFaraón menor, Tutankamón gobernó corto tiempo Egipto en el siglo XIV antes de Cristo, pero seguimos hablando de él porque su tumba fue la única del Valle de los Reyes que llegó al siglo XX sin ser saqueada. Descubierta en 1922 por Howard Carter ha aportado muchísima información crucial para comprender la vida, el poder y el culto que recibían los muertos en el antiguo Egipto.


Una nueva investigación, auspiciada al calor de un documental de la BBC que se emitirá el próximo domingo, refuta la hipótesis de que el joven emperador, que murió con solo 19 años, fue asesinado. Aunque las causas concretas de su muerte se desvelarán en el programa, los investigadores han adelantado ya que la razón de su fallecimiento fue su mala salud congénita, debida que era el hijo de un incesto. Los nobles egipcios pensaban que la consanguineidad era el mejor modo de preservar la pureza y calidad de la especie, pero hoy sabemos que ocurre justamente lo contrario.


Tras someter a sus huesos a 2.000 análisis con escáners informáticos, el documental reconstruye la imagen real en 3D que se supone tenía el faraón. El resultado tiene poco que ver con la imagen esplendorosa de su conocidísima masca funeraria dorada. El Tutankamón que aquí emerge tiene caderas femeninas y un pecho más cercano al de la mujer que al del hombre y el pie izquierdo es cavo, y se cree que le puso ocasionar molestias muy dolorosas durante su corta vida.


Durante un tiempo se pensó que podía haber muerto en un accidente en un carro, asesinado o víctima de una misteriosa enfermedad. Hoy se descarta el homicidio, porque se ha concluido que todas las fracturas que presenta el cadáver son posteriores a su muerte, excepto una fractura en el fémur encima de la rodilla. El agujero del cráneo, que durante mucho tiempo llevó a fabular con que había sido golpeado, se abrió tras su muerte para verter la resina que ayudó a preservar la momia.


Tutankamón, que accedió al trono con solo 12 años, es un faraón de la 18 dinastía, cuya única acción relevante que se recuerda es que recuperó el culto tradicional a Amón. Su predecesor, Akenatón, había implantado la veneración de monoteísta a Amón.