derSANTO DOMINGO. El sondeo de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), ENHOGAR 2013, publicado este lunes, revela que 3,530,321 dominicanos y dominicanas “no buscaron trabajo”, lo que contrasta con la tasa de desempleo de 6.9% publicada por el Banco Central en mayo de 2014, y que es resultado de una nueva “metodología” que tiene la virtud de convertirlos en invisibles.


Y mientras los informes del Banco Central apuntan a convertirlos en fantasmas que caminan socialmente invisibles por el territorio nacional, ellos dan sus razones sobre por qué no buscan trabajo. Entre sus repuestas están la de no encontrar trabajo, aunque lo busque; que lo ha buscado, pero que no lo encuentra; que solicitó, pero que espera la respuesta; que cree que no va a encontrarlo; que cree ser muy viejo; y que un familiar le está buscando, entre otras explicaciones. Así, las razones expuestas conforman un largo rosario de desalientos que paraliza al desempleado, y lo condena a sobrevivir en las zonas oscuras del mercado laboral.


Pero la última encuesta ENHOGAR repara un posible estigma social: sólo un 2.9% respondió que “no quiso buscar trabajo”. Este resultado es proyectado a toda la población en edad de trabajar, lo que refleja una participación poblacional de 102,379 dominicanos y dominicanas bajo esa condición que puede ser considerada como vagancia.


En el extremo opuesto está el 8.3% de los encuestados que respondieron que “han buscado”, y no encontraron trabajo antes de las últimas cuatros semanas anteriores a la encuesta. Proyectado al ámbito del total de la población en edad de trabajar, significa que 293,017 personas buscaron empleos activamente y no lo encontraron.


Una parte significativa, el 42.1%, que viene a representar a 1,486,265 de personas, respondió a los encuestadores de la ONE que no busca trabajo, “porque está estudiando”. Pero el resto, vendría a engrosar a los llamados trabajadores “desalentados.


En un informe del 30 de enero de 2013, titulado “Crecimiento, empleo y cohesión social en República Dominicana”, la Organización internacional del Trabajo (OIT) destaca que en muchos países en desarrollo, como es el caso de República Dominicana, un bajo nivel de desempleo abierto “no es necesariamente un indicador de bienestar, ni tampoco determina el punto en el que se encuentra un país de alcanzar una situación de pleno empleo”.


La última tasa de desempleo abierto divulgada por el Banco Central fue en mayo de 2014, y equivale al 6.9% de la población ocupada del país. La tasa desempleo abierto no incluye a los desalentados, que restando a los que informan que estudian, vienen siendo 2,044,056 de personas.


Según la OIT, una baja tasa de desempleo abierto, como es ese 6.9%, “más bien refleja una pobreza generalizada, donde un gran número de personas no pueden permitirse el lujo de estar desempleados y en búsqueda activa de un trabajo, por lo que en vez de eso, se ven obligadas a realizar trabajos esporádicos e informales o por cuenta propia en actividades informales en zonas urbanas y rurales con el propósito de sobrevivir”.


El 9.9% de los desempleados, equivalente a 349,502 respondieron que no buscaron trabajo “por razones de edad”. Se sabe que en República Dominicana la edad es un frecuente motivo de discriminación laboral entre las empresas formales. En República Dominicana la población en edad de trabajar se estima a partir de los 10 años de edad. lo que incide en engrosar a la tasa de desocupación y desempleo. En la encuesta ENHOGAR 2013, la población de entre 10 a 15 años se estima en 992,107 personas.


En el otro extremo está la población de 65 o más año de edad, que se estima en 480,469 personas. De esas, el 43.1% dijo que no buscó empleo “por razones de edad”. Sin embargo, un 7.7%, de 478,414 personas con edad entre 45 y 64 años, respondió que cree que la edad le impide obtener un trabajo.