Ebola2El ministro de Agricultura de Sierra Leona, Joseph Sam Sesay, pidió hoy en Roma apoyo al director general de la FAO, José Graziano da Silva, para un programa de emergencia de recuperación de la agricultura, el sector más afectado por el ébola.


Sam Sesay recordó en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que la mayoría de los afectados por el virus del ébola son granjeros y ha alertado de las consecuencias que puede tener un deterioro en el sector agrario de un país como Sierra Leona, en el que “la mitad de la población es pobre”.


Aunque Naciones Unidas ya desarrolla iniciativas de apoyo al sector agrario de los países de África Occidental perjudicados por el ébola -Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona-, el responsable de Agricultura de Sierra Leona busca nuevos esfuerzos para desarrollar un programa de emergencia para los próximos cinco años que permita paliar los daños y recuperar la actividad agraria.


“Durante el conflicto del ébola, la FAO tiene que seguir adelante de una manera muy fuerte, porque los granjeros son los más afectados”, dijo a Efe tras recordar que “es necesario el apoyo de la FAO para desarrollar y supervisar un programa nacional de recuperación de la agricultura”.


Además de haber afectado con fuerza a los granjeros, el ébola se ha extendido por los distritos de Sierra Leona que concentran el mayor volumen de exportaciones y de producción de alimentos, por lo que Sam Sesay ha avanzado que el ébola “tendrá un impacto importante en la producción agrícola”. Precisó que muchas de las granjas, en las que el trabajo es colectivo, han tenido que cerrar y han sido abandonadas ante el riesgo que supone trabajar en grupo para contraer la enfermedad, que se contagia de persona a persona.


Tras afirmar que “los tiempos de crisis son los tiempos para conocer quiénes son realmente nuestros amigos”, el ministro de Sierra Leona invitó al director general de la FAO al país, para que vea la situación en persona, y Da Silva aseguró que viajará al país africano a principios del año próximo.


Preguntado por la reacción de la comunidad internacional, Sam Sesay confesó tener “sentimientos encontrados”. Dijo que al principio de la crisis sanitaria el ébola no fue considerado con la importancia que merecía y la respuesta fue “escasa y lenta”, aunque cree que ahora hay una reacción más adecuada.


China, según Sam Sesay, ha destacado por haber respondido “muy bien, en varias ocasiones y no sólo con material sino también con dinero”. Entre otras cosas, China envió la semana pasada laboratorios móviles y personal sanitario para hacer pruebas del virus. También reconoció que Estados Unidos y Reino Unido “se han esforzado mucho”, y espera que “quede mucho por llegar” por parte de la comunidad internacional para luchar contra este virus, que en Sierra Leona ha causado la muerte de más de quinientas personas.


El Gobierno anunció la semana pasada la puesta en cuarentena de tres provincias del país, en las que viven más de un millón de personas, en un nuevo intento de contener la propagación del virus, que ya ha matado a más de 2.800 personas en África Occidental. El presidente del país, Ernest Bai Koroma, anunció esa nueva orden a través de un mensaje radiofónico difundido el 25 de septiembre, tres días después de que finalizara el toque de queda que obligó a permanecer en sus casas a todos los habitantes durante tres días.