obLa Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) inició ayer la celebración del XXXII Encuentro Nacional de Pastoral con todos los obispos del país, en la que monseñor Fausto Mejía, obispo de San Francisco de Macorís, deploró el clima de violencia, embarazos en adolescentes, pobreza y mala práctica de la política que afecta al país.


Los once obispos clamaron para que el país cuente con autoridades más sensibles, que piensen especialmente en asistir a los pobres y que hagan una correcta y justa distribución de las riquezas Mejía afirmó al respecto que no hay que ser sociólogo para ver que el país “está en uno de sus peores momentos de la historia”.


Ve muchos elementos lamentables, entre los que citó la delincuencia, los feminicidios, situaciones que, señaló, tienen a la República Dominicana como nunca se había visto y lo atribuyó al deterioro de la moral. Monseñor Mejía dentro de esa realidad del aspecto moral, resaltó que el país comenzó a deteriorarse en el momento en el que también la familia comenzó a resquebrajarse.