La LunaMimas es uno de los muchos satélites de Saturno, el que orbita más cerca del planeta. Es pequeño (397 kilómetros de diámetro) y helado, y ahora investigadores de la Universidad de Cornell, en Nueva York, han concluido tras un estudio de sus imágenes y órbita que el núcleo de esta luna no es convencional. Hay dos opciones: o está completamente congelado y es de forma oblonga, como un balón de rugby, o esconde un océano líquido.


El estudio se publica en la revista científica Science y es importante porque no solo ayuda a entender mejor el comportamiento de un satélite alrededor de su planeta, también podría suponer el descubrimiento de un nuevo “mundo” compuesto por un océano en su interior. Se cree que varias lunas de Júpiter, y también las lunas de Saturno Encélado y Titan, están formadas por dentro por un océano líquido. De momento no se ha observado actividad geológica en Mimas que lo confirme, como sí se ha comprobado en Encélado, pero es una posibilidad.


Para llegar a esta conclusión, los científicos han estudiado la órbita de Mimas y los datos e imágenes captadas por la sonda Cassini. Mimas, igual que la Luna con la Tierra, siempre muestra la misma cara de su superficie a Saturno, es decir, la rotación sobre sí misma está sincronizada con la rotación de Saturno. Sin embargo, a lo largo de una órbita completa, hay pequeñas desviaciones observables (fenómeno conocido como libración) que solo se pueden producir si su núcleo cuenta con algunas características concretas, como estar helado (y tener cierta forma), o contener un océano líquido.


Los investigadores crearán nuevos modelos para intentar descifrar cuál de las dos opciones es realmente la correcta. Mientras, podemos quedarnos con esta recreación del satélite y su enorme cráter central, llamado “Herschel” en honor a su descubridor en 1789 William Herschel.