el vaticanoEl Vaticano decidió suavizar la traducción al inglés de un importante documento en el que promueve una apertura a los homosexuales. Luego que el texto preliminar sobre asuntos familiares fuese criticado por obispos angloparlantes conservadores, la Santa Sede dio a conocer una nueva traducción el jueves.


Una sección que en un principio se titulaba “Dando la bienvenida a los homosexuales” ahora es “Atender a las personas homosexuales”, y el tono del texto es significativamente más frío y menos acogedor. La versión inicial en inglés – dada a conocer el lunes junto con el original – reflejaba acertadamente tanto la letra como el espíritu de la versión oficial italiana, y tenía un sorprendente tono de aceptación a los gays. Los conservadores se indignaron.


La primera versión preguntaba si la Iglesia es capaz de “dar la bienvenida a esas personas, garantizándoles un espacio fraterno en nuestras comunidades”. La nueva versión pregunta si la Iglesia “es capaz de ayudar a esas personas, garantizándoles… un lugar de fraternidad en nuestras comunidades”.


La primera versión decía que las uniones homosexuales con frecuencia constituyen “un apoyo precioso en la vida de los miembros de la pareja”. La nueva dice que las uniones gays a menudo constituyen “un apoyo valioso en la vida de esas personas”.


En casi todos los casos, la versión inicial sigue palabra por palabra el texto oficial italiano. La segunda tiene un tono completamente distinto. El portavoz del Vaticano, el reverendo Federico Lombardi, dijo que los obispos angloparlantes habían solicitado los cambios, bajo el argumento de que la primera traducción fue apresurada y estaba llena de errores.


Cuando se le mostró a Lombardi la profundidad de los cambios en el significado, prometió que investigaría y no descartó que haya una tercera versión. El portavoz subrayó que el original en italiano sigue siendo el texto oficial, e hizo notar que el borrador está siendo revisado exhaustivamente para un informe final que el sábado será sometido a votación de los obispos.


Si dos terceras partes lo aprueban, el informe formará la base de discusiones de análisis en diócesis de todo el mundo antes de que los obispos se reúnan de nuevo el año próximo.