toritoLos dominicanos están por todas partes, en los lugares que menos cualquiera se imagina. Se demuestra en el hecho de que agrupaciones musicales como la de Héctor Acosta se mantiene casi todo el año viajando a diferentes plazas, con una agenda de contratos que si fuera por las ofertas se mantuviera todo el tiempo fuera del país.


Recién acaba de terminar un recorrido por los estados y las ciudades de Estados Unidos donde no hay prácticamente presencia de gente latina, realizando bailes a casa llena, y lo mismo ocurre con la gira que realiza actualmente por España, presentándose no solo en Madrid, sino en ciudades como Bilbao, Lanzarote, Santander, Tenerife, y en todas las islas Canarias. Como si fuera poco, le ofertan presentaciones en Alaska y Australia.


Como se puede ver, lugares no tradicionales, que muy bien pueden también ser aprovechados por otras orquestas, pues cuando El Torito se vaya, la gente que acudió a verlo y a bailar su música, quedará con la necesidad y el deseo de seguir disfrutando los ritmos dominicanos. Pero hay orquestas que se han circunscrito a la plaza de Nueva York.


Un mercado que se ha deprimido en los últimos años, y donde se ha llegado al extremo de contratar solo a los cantantes y los frentes de las orquestas, a los cuales se les arma una banda de músicos acompañantes residentes, con lo que se ahorran pasajes y estadía.


Por lo general, para amenizar bailes en lounge, donde en el pasado ni pensarlo siquiera presentar una orquesta en locales tan pequeños. Lo grande del caso es que muchos ni llenan esos pequeños lounge y restaurantes. Pero, hay muchos que solo llegan hasta ahí. No se trazan otras metas.


Que no se han preocupado por abrirse a otros mercados, o por seguirle los pasos a los que ya los han abierto. Esos son los que, carenciados de trabajo, consideran que la solución a sus problemas es clamar ayuda al gobierno. Como si el gobierno tuviera la culpa de que algunos por su ineptitud y falta de empeño hayan fracasado en el negocio de la música.


La verdad hay que decirla… El mundo está lleno de gente que quiere bailar merengue y bachata. Dedíquense a buscarlos. Si otros lo han hecho, ¿por qué ustedes no?