xcExcálibur, el perro de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada por el virus del ébola en Alcorcón, ha sido sacrificado en el Hospital Veterinario de la Universidad Complutense de Madrid en torno a las 14.30 horas, según publica El Mundo.


El protocolo para su sacrificio se puso en marcha esta mañana. A primera hora llegaba al domicilio de la paciente y de su marido, Javier Limón, un camión del que se bajaron dos personas con monos blancos, aunque con las manos y caras descubiertas. También llegó en un pequeño remolque una urna de cristal, en cumplimiento de las órdenes cursadas por las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid.


Según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid , las autoridades tienen permiso para entrar en la casa, gracias a la acreditación que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Madrid ha concedido a las autoridades sanitarias.


Permiso para entrar en la vivienda


El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Madrid ha concedido a las autoridades sanitarias el permiso para entrar a la vivienda de la auxiliar de enfermería del hospital Carlos III infectada por el virus del ébola y su marido con el objetivo de sacrificar a su perro, llamado Excalibur.


Según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, las autoridades tienen permiso para entrar en la casa, situada en la localidad madrileña de Alcorcón, donde está solo Excalibur, con comida y agua para varios días. Y es que el marido de la auxiliar, Javier Limón, también permanece ingresado en el hospital para estudiar su evolución.


Teresa Romero Ramos, de 44 años, casada y sin hijos, es el primer caso de infección de ébola en Europa y está siendo tratada en el Hospital Carlos III de Madrid, donde presumiblemente se contagió cuando atendía al religioso Manuel García Viejo, que murió a consecuencia del virus tras ser repatriado desde Sierra Leona.


Como medida preventiva, el Gobierno de la Comunidad de Madrid ordenó ayer sacrificar al perro de la pareja por entender que “supone un posible riesgo de transmisión de la enfermedad al hombre”, ya que “vivía en estrecho y permanente contacto” con la paciente.


La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha señalado en un comunicado que, según la información científica disponible, “existen datos que confirman el hallazgo de perros con anticuerpos positivos del virus del ébola”, por lo que estos animales “pueden sufrir un proceso de viremia aunque se muestren asintomáticos”. “En consecuencia, no existe garantía de que los animales infectados no eliminen el virus a través de sus fluidos orgánicos, con el riesgo potencial de contagio”, añade.


Manifestantes intentan impedir que se lleven al perro


Un grupo de unas cincuenta personas que protestan contra el sacrificio del perro de la auxiliar de enfermería contagiada por ébola intentaban evitar alrededor de las 10.30 horas la entrada en la urbanización en la que vive de una ambulancia que presumiblemente va a recoger al can.


A la urbanización donde residen Teresa Romero y su marido, Javier Limón, han llegado dos ambulancias, aunque sólo una -en la que va personal vestido con trajes de protección contra enfermedades infecciosas- ha intentado acceder al recinto. Las aproximadamente cincuenta personas que protestaban en la puerta -con gritos de “asesinos”- han intentado bloquear la entrada del vehículo sanitario a la urbanización.


El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Madrid ha concedido a las autoridades sanitarias el permiso para entrar a la vivienda con el objetivo de sacrificar a su perro, Excalibur.