TragediaLa tragedia donde perdieron la vida unas ocho personas y más de 20 resultaron heridas al estrellarse un minibús cargado de empleados hoteleros con un camión varado, se habría producido por exceso de velocidad, lo que evidencia la irresponsabilidad del conductor del minibús y del camión, así como el desorden y el caos que impera en el tránsito en la zona turística Verón-Punta Cana.


Sobrevivientes de la tragedia narraron a Diario Libre que el conductor del minibús que transportaba los empleados del hotel Dreams, en Cabeza de Toro, viajaba con una música ensordecedora y a más de 100 kilómetros por hora por la estrecha vía.


El camión, que estaba estacionado sin señalización al final del tramo llamado como “La Recta de Leonel”, es una volqueta rotulada con la ficha 118 del Sindicato de Camioneros y Furgoneros de la provincia La Altagracia (Chiprovoca), pero se desconoce quién es el conductor que lo dejó mal parado y quién es el propietario.


Minoru Matsunaga, director de la AMET en Verón-Punta Cana, no tenía, hasta entrar la noche de hoy, la cifra exacta de muertos y heridos. El jueves, día del accidente, se había confirmado ocho fallecidos, mientras que ayer se identificaron 19 heridos, algunos de los cuales fueron despachado para sus casas de los centros de salud.


El director de la clínica Doctor Cedano, de Higüey, doctor Virgilio Cedano, informó que en ese centro atendieron 20 accidentados, 12 de los cuales se encuentran ingresados, incluyendo a Rafael Ubiera, quien conducía el minibús que se estrelló contra la volqueta.


“De esta cantidad hay cuatro en observación por estar traumatizados, de los 12 que tenemos, tres fueron dados de alta esta mañana”, indicó el galeno. Explicó que desde las siete de la noche recibieron pacientes, tres con politraumatismo craneal, seis con fracturas óseas, cuatro con traumas a nivel abdominal y los demás con laceraciones de parte blandas.


Sostuvo que la misma noche del aparatoso accidente “operamos cuatro de los más críticos, dos de ellos con trauma cráneo cerebral y dos con cirugía de abdomen cerrados. Ayer fueron intervenidos cuatro con compromisos óseos”. Manolo Ramírez (Pupilo), del Sindicato de Transporte Turístico, asumió los gastos médicos de los sobrevivientes.