CervezaSi a usted es de los que le causa remordimiento darse una o dos cervezas diarias por el qué dirán, sepa que ya no tendrá que irse a escondidas al negocio más cercano para darse la “fría”.


Científicos en Europa recientemente descubrieron los efectos beneficiosos para la salud del consumo moderado de cerveza, entre ellos la prevención de problemas cardiovasculares y respiratorios, y desterraron el mito de la “barriga cervecera”.


Sin embargo, según explicó Beatriz Rada, nutricionista con práctica privada en San Juan, no todas las bebidas alcohólicas poseen cualidades que mejoran la salud. Muchas bebidas, especialmente las derivadas de la caña, como el ron, poseen “calorías vacías”, que provienen de alimentos con pocas cualidades nutritivas y que no tienen un efecto importante en la salud de las personas.


“Consumir una cantidad moderada de ciertos tipos de alcohol, con un patrón saludable de una vez por día en mujeres y dos en los hombres, puede tener un efecto protector preventivo contra enfermedades cardiovasculares y hasta contra la diabetes”, explicó Rada. No obstante, la nutricionista aclaró que el consumo de bebidas alcohólicas derivadas de granos –como la cerveza y la vodka- no previene otras enfermedades que pueden ser fatales.


“Ese efecto preventivo se ha encontrado que no se da con ciertas enfermedades como el cáncer. Al contrario, aún el consumo moderado de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer incluyendo el cáncer de mama”, explicó.


Rada dijo que por tal razón se recomienda precaución con el consumo de alcohol ya que, si bien es preventivo en el desarrollo de ciertas condiciones, puede promover el desarrollo de otras. También, la experta señaló el problema que puede representar el consumo alcohol, especialmente el derivado de la caña de azúcar, en países con alta incidencia de obesidad.


“En otro sentido, es importante tener presente que el consumos de estas bebidas en sociedades con cifras epidémicas de obesidad puede ser nociva. Hay que ser cauteloso con la ingesta de alcohol ya que las calorías que muchas de estas bebidas tienen también cuentan”, señaló.


La nutricionista también dijo que otra bebida que contiene alcohol, que no está elaborada con granos, pero que es beneficiosa para la salud lo es el vino. “En el vino es más sencillo identificar el beneficio siempre y cuando se maneje de la misma manera, dos copas de vino tinto para el hombre y una para la mujer”, explicó.


Según estudios, el vino tinto consumido con moderación puede ser un aliado contra la grasa ya que impide la formación de células de grasa y ayuda a movilizar las existentes. Además, este puede combatir las bacterias bucales, mejora la función cognitiva, cuida la próstata y redice el riesgo de cáncer.