AlQaidaAl-Qaida ha empleado los ataques aéreos liderados por Estados Unidos en Siria como un motivo para tender una rama de olivo al grupo renegado Estado Islámico y unir fuerzas ante objetivos occidentales —una reunificación que según los analistas permitiría a al-Qaida aprovechar el despiadado avance del grupo más joven en toda la región.


Los analistas siguen de cerca las reiteradas aproximaciones de al-Qaida, y aunque no se espera una reconciliación completa, sí hay indicios de que ambos grupos han reducido sus enfrentamientos y cooperan en el campo de batalla sirio, según activistas sobre el terreno, autoridades estadounidenses y expertos que monitorizan mensajes yihadistas.


“Al-Qaida dice ‘Tengamos sólo una tregua en Siria”’, comentó Tom Joscelyn, que sigue a grupos terroristas para el Long War Journal. “Eso es lo que está pasando ahora (…) Lo que hemos visto es que los comandantes locales entran en treguas locales. Definitivamente hay zonas donde los dos grupos no están luchando (entre sí)”.


El grupo Estado Islámico ha tomado en torno a un tercio de Irak y Siria y está aterrorizando a los civiles para imponer una estricta interpretación de la ley islámica. Como respuesta a sus avances llegaron los ataques aéreos de Estados Unidos y una coalición de naciones occidentales y árabes tanto en Irak como en Siria.


El grupo islamista fue expulsado de al-Qaida en mayo después de desobedecer a su líder, Ayman al-Zawahiri. Por ahora, Estado Islámico no ha respondido de forma pública a las peticiones de al-Qaida de que regrese. La última oferta conocida vino el 17 de octubre, cuando Al-Qaida en la Península Arábiga condenó los ataques aéreos y pidió a los grupos milicianos que dejen de enfrentarse entre sí y juntos pongan la mira en Occidente.


Reconciliarse con los líderes de al-Qaida permitiría a Estado Islámico beneficiarse de la amplia red internacional de la organización, pero también le restringiría a la hora de lanzar sus propios ataques. Por su parte, al-Qaida recibiría un impulso de la nueva popularidad de su filial, que ha proporcionado una oleada de reclutas y dinero. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dijo la semana pasada que Estado Islámico ha ganado en torno a un millón de dólares al día vendiendo petróleo en el mercado negro.


Una escuela de pensamiento indica que si los dos grupos siguen dedicando tiempo y recursos a combatir entre sí, disminuye la amenaza terrorista en Occidente. Los expertos que siguen a redes terroristas, sin embargo, señalan que al prolongarse su rivalidad podría iniciarse una competición sobre quién es el primero en lanzar un nuevo atentado en Occidente.


En las últimas semanas, grupos yihadistas de todo el mundo se apresuraron a proclamar su lealtad a Estado Islámico, ya fuera por miedo o por estar en el equipo ganador. Pero Joseclyn indicó que todos son grupos “de segunda fila”, no grandes filiales de al-Qaida.


“Estado islámico es el grupo yihadista más fuerte en Irak y Siria, pero la evidencia hasta ahora dice que al-Qaida sigue siendo mucho más fuerte en cualquier otro sitio”. Por su parte, el senador Angus King, un independiente de Maine miembro del Comité de Inteligencia y Servicios Armados del Senado, señaló que es “probable” que ambos grupos cooperen, al menos de forma estratégica. Sin embargo, añadió, “desde luego no están de acuerdo entre sí”.