corazon artificial


Un segundo paciente recibió el trasplante de un corazón totalmente artificial concebido por la empresa Carmat en Nantes el mes pasado, después de que la primera experiencia en Francia concluyera con la muerte del enfermo.


“Libération” y algunos otros medios de comunicación revelaron hoy esta segunda intervención, realizada hace tres semanas en secreto con un paciente que se ha mantenido en el anonimato, dirigida por el jefe de cirugía torácica del hospital universitario de Nantes, Daniel Duveau, que ya había participado en la primera implantación en París en diciembre.


El diario afirmó que la operación se desarrolló bien, sin poder ofrecer más detalles. Carmat, se limitó a confirmar y a justificar el mutismo “por razones deontológicas”, aunque los analistas añadieron que también hay otras motivaciones puramente empresariales y bursátiles, en concreto evitar dar informaciones a la competencia y no alimentar movimientos especulativos. presidente de la federación de trabajadores


Se sabe que las personas susceptibles de recibir ese corazón de 900 gramos (el triple del peso de uno humano) tienen que tener una gran corpulencia, encontrarse en una situación desesperada y no ser susceptibles de un trasplante clásico de un corazón de una persona fallecida.


El primer caso fue el de Claude Dany, de 76 años, al que se le implantó el aparato de Carmat el 18 de diciembre pasado en el hospital Georges Pompidou de la capital francesa.


Murió al cabo de 75 días, porque “el corazón se paró bruscamente”, según la escueta explicación del responsable de la operación, el cirujano cardiólogo Alain Carpentier, que se limitó a precisar que hubo un cortocircuito, “un problema electrónico” que condujo a una parada cardíaca.


Carmat, que consideró que la experiencia con Dany fue un éxito puesto que la hipótesis de partida era una supervivencia de una treintena de días, señaló en julio que había recibido una nueva autorización para la identificación de tres nuevos pacientes.


De hecho, la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento y de los Productos Sanitarios de Francia (ANSM) había concluido un protocolo con el fabricante para la realización de cuatro ensayos con tres equipos médicos.