Tencion


Usamos todos nuestros sentidos.


Observamos las expresiones faciales y el lenguaje corporal, oímos cómo se habla tanto como de qué se habla e incluso usamos el sentido del olfato y el tacto para captar el estado emocional de las personas.


Algunas de estas habilidades son innatas: tenemos expresiones faciales y respuestas corporales programadas para el miedo, la repulsión o la agresión, y somos buenos para reconocer estas emociones en los demás.


Buena parte es aprendida: cuando vemos a dos personas intentando ocultar sus problemas podemos reconocer la manera en que hablan o la distancia que los separa a partir de nuestras propias
experiencias o de haber visto a nuestros amigos actuar de la misma manera.


Algunas personas son mucho mejores que otras para esta clase de percepción social.


Las mujeres tienden a reconocer las emociones más fácilmente que los hombres, pero todos podemos pulir esta habilidad si prestamos atención a los estados emocionales propios o de los demás