Expresiente


Partidarios del ex presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide realizaron una protesta afuera de su casa después de que una nueva unidad de agentes de la policía fuera apostada abruptamente en el exterior del complejo amurallado de la capital ante el temor de que el ex líder enfrente el arresto por no atender una orden de comparecencia de la corte.


Los policías, cerca de 14 en total, son miembros de una unidad especial y han sido asignados a vigilar a Aristide, dijo el vocero de la policía, Frantz Lerebours, a The Associated Press. Agregó que no hay planes inmediatos de hacer cumplir una orden de arresto emitida por un juez que investiga un caso de corrupción.


El juez emitió la orden de arresto el mes pasado luego que Aristide no se presentó ante la corte para testificar en una investigación de actos de lavado de dinero y corrupción que ocurrieron durante su presidencia. El abogado del ex mandatario dijo que la petición de comparecencia no fue emitida adecuadamente y solicitó al juez que reconsidere la orden de arresto.


Lerebours dijo que el juez pidió a la policía imponer a Aristide el arresto domiciliario pero la ley haitiana no lo estipula. El portavoz subrayó que los agentes en vez de eso vigilarán a Aristide, que rara vez ha salido de su casa desde su regreso del exilio en 2011, y que los policías de la nueva unidad fueron asignados debido a que están mejor equipados y entrenados para realizar la vigilancia que los agentes previamente elegidos para la tarea.


Aproximadamente 200 partidarios de Aristide se congregaron afuera de la vivienda poco después de la llegada de los nuevos agentes. Los manifestantes tocaron tambores y cantaron en muestra de apoyo al ex presidente, que sigue gozando de popularidad en Haití. Los reportes de radio indicaron que también hubo otras protestas en diferentes partes de la capital del país.


Aristide, un ex sacerdote católico que abogó por los pobres y encabezó la oposición a una brutal dictadura, fue el primer presidente de Haití elegido en un proceso electoral democrático, en 1990. Fue derrocado en un golpe de Estado, pero luego retomó el poder con ayuda de Estados Unidos. Fue derrocado de nuevo en 2004 durante una violenta rebelión.