El presidente Barack Obama, durante la cumbre de la OTAN en Newport, realizó un recorrido por el monumento megalítico de Stonehenge, una de las grandes y misteriosas maravillas del mundo antiguo.


A modo de visita sorpresa, el presidente de EEUU voló hasta el complejo de grandes bloques de piedra situado cerca de Amesbury, en el condado de Wiltshire (Inglaterra). Vigilado desde el perímetro del complejo por su equipo de seguridad y acompañado por la guía Heather Sebire y una delegación de corresponsales que ha dejado constancia de la estancia a través de las redes sociales, el dirigente ha recorrido la construcción y ha dejado patente su admiración por quienes lo construyeron a finales del Neolítico.


“Es espectacular, una cosa menos pendiente”, ha añadido el mandatario al contemplar el círculo de imponentes megalitos mientras un rebaño de ovejas pastaba en un campo cercano.