Vuelos


El Departamento de Aviación de Chicago informó hoy que más de 600 vueltos continúan cancelados en los aeropuertos de Chicago después de que el viernes se declarara un incendio en una instalación de radar supuestamente provocado por un empleado.


El fuego detuvo el viernes el tráfico aéreo durante varias horas en los aeropuertos de O’Hare y Midway, los dos principales de Chicago (Illinois), que causó la cancelación de más de 1.800 vuelos.


Si bien la Administración Federal de Aviación (FAA) reanudó progresivamente las conexiones aéreas, el Departamento de Aviación de Chicago informó este sábado que todavía hay 600 vuelos suspendidos en el aeropuerto de O’Hare y dos docenas en el de Midway.


El Departamento advierte además de retrasos y pide a los usuarios que se pongan en contacto las compañías aéreas con las que viajan para informarse sobre la situación de su vuelo.


La FAA señaló hoy que el viernes recuperó el 40 por ciento del tráfico aéreo habitual en O’Hare y el 30 por ciento en Midway y espera continuar el incremento del tráfico aéreo durante el fin de semana.


“La FAA está utilizando todas las herramientas disponibles para restaurar de manera segura el máximo servicio y lo más rápido posible”, indicó en un comunicado.


En este sentido señaló que controladores aéreos que habitualmente trabajan en el centro de operaciones de Chicago están ayudando en desde la torre de control de radar en Elgin (Illinois) para facilitar la fluidez del tráfico.


La FAA está gestionando el tráfico aéreo que entra y sale de Chicago también a través de otras instalaciones en Illinois, Indiana y Wisconsin con la ayuda adicional de otros centros de gran altitud en Minnesota, Kansas, Indiana y Ohio.


El FBI está investigando el suceso, aún por aclarar, en el que supuestamente Brian Howard un empleado en el edificio de radares de la localidad de Aurora (Illinois), ubicado fuera del perímetro de los aeropuertos afectados, intentó suicidarse y prendió fuego a equipos.