ju


La Fundación Justicia y Transparencia (FJT) denunció ayer que la Segunda Sala del Tribunal Superior Administrativo fue desmantelada, con el traslado y degradación de los jueces que fallaron a favor de loma Miranda y contra el impuesto a las compras por Internet, y quedó activo en esa sala solo uno de los tres que la componían.


Trajano Potentini, en nombre de la entidad, dijo que el magistrado Rafael Ciprián, “uno de los jueces más preocupados por la labor intelectual, que ha escrito más de una docena de obras jurídicas de importancia crucial para la formación de abogados y cuya trayectoria profesional es admirable, fue degradado de su posición y llevado a una supuesta “Presidencia de la Sala Liquidadora” del Tribunal Superior Administrativo”.


Afirmó en una nota que se trata de una verdadera factoría judicial, operada por jueces sin rostro, confinados al trabajo mecánico de fallar miles de expedientes engavetados y carentes de objeto en su mayoría, frutos de la irresponsabilidad judicial de anteriores incumbentes de esa rama judicial.