Suegra


Un hombre de Chicago confesó haber matado a la madre de su novia, cuyo cuerpo fue encontrado el mes pasado en una maleta en la puerta de un hotel en Indonesia, la policía de Bali confirmo.


La novia también confesó estar involucrada en el crimen y haberle ayudado de deshacerse del cuerpo de su madre, dijo la policía.


Heather Mack, de 19 años, y Tommy Schaefer, de 21, han sido detenidos como sospechosos en el asesinato en la muerte de la madre de Mack, Sheila von Weise Mack, y “parece que el motivo del asesinato fue porque ella estaba en contra de la relación de Schaefer con Heather”, dijo el portavoz de la policía de Bali, Hery Wiyanto.


Cargos formales están pendientes de concretarse mientras la investigación continúa.


Qué ocurrió exactamente en la habitación 317 del St. Regis Bali Resort y cuál fue el papel exacto de Heather Mack en la muerte de su madre todavía está siendo investigado, dijo el jefe de la policía Djoko Hari Utomo.


La evidencia incluye un video de las cámaras de seguridad de una discusión entre la pareja y la víctima en el hotel y de los dos sospechosos que entran y salen de la habitación de hotel, según Wiyanto.


El cuerpo brutalmente golpeado de Sheila Mack, de 61 años, estaba envuelto en una sábana manchada de sangre y se colocó en una maleta grande y dura, dijeron las autoridades indonesias.


Supuestamente la joven pareja dejó la maleta en el maletero de un taxi fuera del hotel el 12 de agosto y volvió a entrar en el hotel, diciéndole al taxista que volverían en un momento, según las autoridades.


Después de una larga espera, el taxista se dio cuenta de que había sangre en la maleta y contactó con la policía. Las autoridades de la estación sur de Kuta en Bali abrieron el caso y encontraron el cuerpo, dijo la policía.


La hija y su novio fueron encontrados más tarde en otro hotel a unos 15 kilómetros del St. Regis. La Habitación de la pareja en el hotel St. Regis estaba “muy sucia”, con la ropa todavía en el interior, dijeron las autoridades.


La pareja dijo inicialmente a la policía que habían sido llevados cautivos al complejo por una banda armada, cuyos miembros habían matado a Sheila Mack, pero ellos lograron escapar.