Mideast Iraq France


Francia ha dicho que se unirá a los ataques aéreos liderados por Estados Unidos contra los extremistas en Irak como parte de una campaña internacional para combatir la expansión del grupo Estado Islámico, reveló el viernes el nuevo primer ministro de Irak después de conversar con el presidente francés en Bagdad.


Las declaraciones de Haider al-Abadi se produjeron después de sostener conversaciones con Francois Hollande, quien se encontraba en la capital iraquí para dar señales de apoyo al nuevo gobierno de Irak en su intento por unir a la nación en medio de la ofensiva lanzada por Estado Islámico.


“Para hacer frente a ‘Daesh’, necesitamos el apoyo aéreo de nuestros aliados”, dijo al-Abadi, refiriéndose al grupo por sus siglas en árabe. “El presidente francés me prometió hoy que Francia va a participar en este esfuerzo, golpeando las posiciones de los terroristas en Irak”, agregó.


Al-Abadi habló en una conferencia de prensa conjunta con Hollande en Bagdad. Ninguno de los dos funcionarios proporcionó detalles de cuándo el gobierno francés podría unirse a la campaña aérea.


Hollande añadió que Francia ha entregado cuatro embarques de armas y 60 toneladas de equipos humanitarios a Irak.


La visita de Hollande y una conferencia sobre Irak que inicia el lunes en París son los primeros pasos en un esfuerzo a largo plazo contra los milicianos de Estado Islámico, que han capturado grandes extensiones en la zona fronteriza entre Siria e Irak con el objetivo de establecer un autodenominado califato.


Previamente el viernes, durante una conferencia de prensa con el presidente de Irak, Fouad Massoum, Hollande dijo que Estado Islámico está librando una guerra contra “todas las personas que no comparten su visión o sus ideas”.


El objetivo de la conferencia de París, dijo, “es la coordinación de la ayuda, el apoyo (y) las acciones para trabajar por la unidad de Irak y contra este grupo terrorista”.


Estados Unidos lanzó ataques aéreos y envió misiones de ayuda humanitaria el 8 de agosto para apoyar a las debilitadas fuerzas de seguridad iraquíes y curdas.


Los ataques aéreos marcaron un cambio significativo en la estrategia de Estados Unidos en Irak, donde los militares se retiraron totalmente a fines de 2011, después de casi una década de guerra.